Transitar por el barrio de Llamus, en Chilca, es un verdadero calvario. El problema no solo radica en las molestias por las obras de pavimentación, sino en que ninguna empresa tiene una ruta oficial hacia este sector. La única línea que ingresa lo hace de manera informal y resulta insuficiente, obligando a los vecinos a viajar colgados de las puertas y a los escolares, en motocargas.

REALIDAD. Un video muestra esta cruda realidad. Escolares uniformados deben trasladarse en las tolvas de motocargas para llegar a tiempo a sus colegios.

“Un niño se ha caído con su uniforme al barro por escaparse de un carro, porque las pistas y las veredas son una desgracia”, relató Lidia Huamaní, vecina y dirigente de Seguridad Ciudadana.

Sin embargo, el peligro empeora a partir de las 6:00 de la tarde. Al no haber vehículos ni alumbrado público, los niños caminan en la oscuridad, mientras otros usuarios arriesgan su integridad colgándose de las puertas de combis abarrotadas.

“La empresa San Jerónimo tiene su ruta por Los Incas, pero ingresa a nuestra zona y, pese a ello, no quiere que entre nadie más. Antes entraban Trans Alfa y Santiago León, pero nos abandonaron excusándose en el tamaño o el estado de las vías”, detalla.

Ante el abandono de las autoridades y la hostilidad de los actuales transportistas, los vecinos de Llamus exigen que la Municipalidad de Huancayo autorice a cualquier empresa que quiera trabajar en la zona.