El gobierno del presidente José Jerí dispuso la creación de la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (Sunir), como parte de una reforma integral del sistema penitenciario y juvenil, y ahora esta institución tendrá la dura tarea de sacar del caos y el hacinamiento a los penales instalados en la región La Libertad.
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Peligro
En el Establecimiento Penitenciario de Varones Trujillo, situado en el centro poblado de El Milagro, en Huanchaco, no entra ni un sentenciado más. Este centro de reclusión, construido para albergar a 1,518 internos, cerró el 2025 con 6,029 presos, según cifras oficiales del Ministerio de Justicia (Minjus). Esto significa una sobrepoblación de 297%.
Durante los últimos ocho años, la población penal en este centro penitenciario incrementó en 826 personas. Según el Análisis Estadístico Penitenciario del Comité Regional de Seguridad Ciudadana (Coresec) La Libertad, el 2018 hubo 5,203 presos, el 2029 tuvo 5,451, el 2020 redujo a 5071 y el 2021 alcanzó los 5,185 internos. Las cifras continuaron al alza el 2022 (5,364 reos), 2023 (5,513) y el 2024 (5,852).
El hacinamiento y la falta de controles han convertido en una bomba de tiempo a esta cárcel. La Policía confirmó que las extorsiones continúan saliendo desde El Milagro. Prueba de ello es que el pasado 31 de enero capturaron a cinco integrantes de la banda “Los Malditos del Valle”, que habían perpetrado un atentado en Pacasmayo por órdenes de su cabecilla, conocido con el alias de “Juanacho”, recluido en la cárcel trujillana.
El coronel (r) Roger Torres, exjefe de la Policía en La Libertad, consideró que se necesita mejorar el sistema carcelario del país y cambiar a funcionarios implicados en actos de corrupción. Además, dijo que estos establecimientos deben estar implementados con equipos tecnológicos para evitar que ingresen objetos prohibidos.
“Falta tecnología adecuada y lo más importante, el tema de la corrupción. Cuando tenemos malos elementos dentro de las instituciones, lo que se tiene que hacer es limpiar la casa. Los presos siguen usando los celulares y, lamentablemente, no se aplican las leyes que tanto se publican. El bloqueo telefónico y la identificación de llamadas no se están cumpliendo”, afirmó.
Sobre la desaparición del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) y la creación de la Sunir, el oficial en retiro consideró que esta no sería la solución para mejorar las cárceles.
Dura realidad
La situación en el Establecimiento Penitenciario de Mujeres Trujillo no es muy distinta a la que se vive en el reclusorio de varones, pues su sobrepoblación es de 84%. Este penal tiene capacidad para recibir a 296 féminas y al cierre de 2025 albergó a 455 internas.
Otro reclusorio que administrará la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización será el ubicado en San Pedro de Lloc, Pacasmayo. Acá hay 98 presas, a pesar de que su infraestructura fue construida para recluir a 72 mujeres; es decir, hay 36% de sobrepoblación.





