Perfiles psicológicos de escolares revelan insensibilidad social y baja capacidad empática.
Perfiles psicológicos de escolares revelan insensibilidad social y baja capacidad empática.

Las evaluaciones psicológicas y conductuales practicadas a seis escolares del colegio Liceo Naval Almirante Guise de San Borja, internados preventivamente en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como “Maranguita”, revelan que cuatro de ellos poseen rasgos como egocentrismo, baja capacidad empática, insensibilidad social y, en algunos casos, predisposición a la delincuencia.

Los informes fueron elaborados por el Equipo Técnico Interdisciplinario del centro. Como se sabe, los alumnos son investigados por presuntamente agredir sexualmente en grupo a un compañero de 16 años.

Los especialistas advierten que varios adolescentes minimizan o justifican la presunta agresión sexual en grupo contra un compañero de 16 años, ocurrida al interior de un bus. Uno de ellos admitió participación, pero sostuvo que se trató de una “chacota” que “se le fue de la mano”; para los evaluadores, no presenta conciencia de error y muestra un perfil histriónico y egocéntrico.

Otro investigado fue descrito con insensibilidad social, tendencia a la indiferencia, necesidad de admiración, inestabilidad social y dificultad para comprender los derechos y sentimientos de otras personas. Ante los hechos, negó haber sujetado a la víctima y afirmó que solo se apartó.

De los seis internados, solo uno manifestó arrepentimiento. Relató que sus compañeros sujetaron a la víctima, le bajaron el short y realizaron burlas y expresiones alusivas a la violación; reconoció no haber intervenido para detener la agresión.

Sin embargo, el equipo técnico precisó que su relato constituye una reconstrucción parcial, pues atribuye las acciones más graves a otros participantes. El informe también registra desapego afectivo, frialdad emocional, superficialidad y baja empatía.

Recomendación técnica

Tras la evaluación, el Equipo Técnico Interdisciplinario recomendó que tres de los escolares sean incorporados al Programa de Agresores Sexuales, con el fin de atender conductas y factores de riesgo que requieren intervención especializada.

Cabe precisar que los informes corresponden a una valoración técnica y no constituyen una conclusión judicial sobre la responsabilidad de los adolescentes, quienes permanecen bajo internamiento preventivo mientras avanza el proceso.