Con motivo del inicio del año escolar en las instituciones educativas públicas, la oficina de la Defensoría del Pueblo en Piura dirigió una supervisión en diversos planteles ubicados en los distritos de Piura, Talara, Catacaos y Tambogrande, en los que pudo advertirse distintas situaciones que ponen en grave riesgo la seguridad de miles de estudiantes que retornaron a calses desde el lunes, lo que se agrava en el contexto actual de lluvias intensas originadas por el Fenómeno El Niño.
Durante el recorrido, que comprendió a un total de 14 locales educativos, se pudo identificar casos como el de la institución educativa 1351 de Tambogrande, donde más de 50 niños de nivel inicial acudirán a clases en una infraestructura que presenta pisos desnivelados y aulas con rajaduras. La situación empeora al tratarse de un colegio de solo dos años de construcción, por lo que se instó a la municipalidad local, a cargo de la obra, a activar a la brevedad el seguro que se encuentra contemplado dentro del periodo de garantía, a fin de que se subsanen dichas fallas y se implementen aulas prefabricadas como medida temporal.
En el distrito de Catacaos, por su parte, la situación es más crítica debido a que la institución educativa 14036 San Miguel Arcángel presenta acumulación de agua de lluvia y barro, a lo que se suma que el dren ubicado a pocos metros del plantel se encuentra colmatado, generando focos infecciosos que ponen en riesgo la salud pública. Además, se detectó que las obras que vienen desarrollándose en la zona carecen de señalización y mantienen maquinaria y materiales obstruyendo el paso.
En este mismo distrito, la institución educativa 1329 Los Tallanes carece de cerco perimétrico completo y techado en áreas comunes, exponiendo a más de 30 alumnos a situaciones de riesgo permanente ante la posibilidad de que personas extrañas ingresen al plantel. Finalmente, la supervisión en Talara y Piura evidenció el abandono estatal en colegios emblemáticos como la institución educativa Alberto Pallete, de Talara, donde persisten daños ocasionados por tormentas y filtraciones; mientras que en la institución Complejo La Alborada se constató que el tanque elevado se encuentra a punto de colapsar sobre las aulas de inicial. Además, el plantel ha sido declarado en alto riesgo y en condición de inhabitable.
Tras estos hallazgos, la sede defensorial exigió una intervención inmediata al Gobierno Regional de Piura, la Dirección Regional de Educación y de los gobiernos locales para que se implementen medidas de contingencia urgentes que permitan garantizar la seguridad de estudiantes y personal docente ante los riesgos evidenciados, los mismos que podrían incrementarse debido a la intensidad de las lluvias.
El jefe de la Oficina Defensorial de Piura, Walter Galecio Gonzáles, enfatizó además que no se puede permitir el inicio del año escolar en los colegios supervisados, debido a las graves condiciones identificadas que representan un peligro inminente para la vida y la integridad de la comunidad educativa, por lo que exhortó a que se implementen medidas de inmediato plazo, como el traslado temporal a otros colegios, que permitan garantizar el servicio educativo en condiciones adecuadas.





