El desborde de la quebrada Sancor mantiene aisladas a unas 200 familias entre Ayabaca y Morropón. En Chulucanas, vecinos evitaron que un vehículo sea arrastrado por la corriente.
El desborde de la quebrada Sancor mantiene aisladas a unas 200 familias entre Ayabaca y Morropón. En Chulucanas, vecinos evitaron que un vehículo sea arrastrado por la corriente.

Las intensas lluvias registradas durante al menos cinco horas consecutivas en la región Piura han convertido calles y avenidas en verdaderos riachuelos, afectando la infraestructura urbana y generando situaciones de alto riesgo.

En la provincia de Chulucanas, un vehículo quedó completamente sumergido por el agua acumulada, lo que obligó a un grupo de vecinos a intervenir para evitar que fuera arrastrado por la corriente.

Lee: Sismo de magnitud 4.1 se registró esta mañana a 9 km al norte de Talara, según IGP

Rescate en medio de la corriente

Testigos indicaron que cinco hombres lucharon contra la fuerza del agua para impedir que la unidad fuera desplazada. La escena fue captada por residentes de la zona.

En la misma localidad, se difundieron imágenes de tres niños utilizando un colchón como balsa improvisada para desplazarse entre viviendas anegadas.

Lee también: Piura: Condenan a mujer por golpear a su hijo con un látigo de cuero

Zonas aisladas por activación de quebrada

La activación de la quebrada Sancor, ubicada entre las provincias de Ayabaca y Morropón, ha generado una emergencia que mantiene a cerca de 200 familias aisladas.

De acuerdo con información de la Policía Nacional del Perú, algunos ciudadanos intentaron cruzar el cauce utilizando sogas para evitar ser arrastrados por el incremento del caudal.

El tránsito entre estas localidades permanece restringido, lo que dificulta el abastecimiento de productos y el traslado de personas. Los vecinos han solicitado el envío urgente de maquinaria pesada y ayuda humanitaria.

Lee: Piura: Policía interviene a dos personas con droga en un mototaxi

Centro de Piura también afectado

En la ciudad de Piura, la urbanización Ignacio Merino fue uno de los sectores más golpeados por el temporal.

Los residentes denunciaron que el agua quedó estancada en las principales avenidas tras cinco horas de precipitaciones continuas, lo que evidenció el colapso del sistema de drenaje pluvial.

La acumulación de agua no solo dificulta el tránsito peatonal y vehicular, sino que también incrementa el riesgo sanitario por la proliferación de insectos.

La población se mantiene en alerta ante los pronósticos que advierten la posible continuidad de las lluvias en el norte del país.