Aunque el aprendizaje continuo es considerado una herramienta clave para mejorar la empleabilidad, muchas personas encuentran dificultades para continuar su formación debido a las exigencias del trabajo, la familia y otras responsabilidades.
Según el Workplace Learning Report de LinkedIn, el 91% de los profesionales considera que la capacitación permanente es hoy más importante que nunca para mantenerse vigente en el mercado laboral. Sin embargo, datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestran que solo el 3,9% de los adultos peruanos entre 25 y 54 años participa en programas de educación o capacitación.
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Educación flexible para quienes trabajan
La rectora de Dionisio Romero University (DRU), Carla Olivieri, sostuvo que uno de los principales desafíos no es la falta de interés por aprender, sino encontrar alternativas que se adapten al ritmo de vida de quienes trabajan.
“Hoy el mayor desafío ya no es querer estudiar, sino encontrar el tiempo para hacerlo. La educación debe adaptarse a la vida de las personas y no al revés”, señaló.
La especialista afirmó que los modelos educativos flexibles, virtuales y personalizados permiten desarrollar nuevas habilidades sin dejar de lado las responsabilidades laborales o familiares.
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Cuatro recomendaciones para continuar capacitándose
Entre las principales sugerencias para quienes buscan fortalecer su perfil profesional, Olivieri destaca:
1. Priorizar las habilidades más demandadas
Antes de iniciar un programa de formación, recomienda identificar las competencias con mayor proyección en el mercado laboral, como inteligencia artificial, análisis de datos, liderazgo, innovación, pensamiento crítico y habilidades digitales.
2. Elegir programas con horarios flexibles
La especialista señala que los formatos virtuales y personalizados facilitan la capacitación de personas con jornadas laborales extensas o responsabilidades familiares, permitiendo avanzar al propio ritmo.
3. Apostar por contenidos aplicables al trabajo
También aconseja optar por programas orientados a resolver desafíos reales y que ofrezcan certificaciones reconocidas por la industria, con el objetivo de fortalecer el perfil profesional y mejorar las oportunidades de empleabilidad.
4. Promover una cultura de aprendizaje en el hogar
Finalmente, plantea valorar instituciones que impulsen el aprendizaje continuo no solo entre sus estudiantes, sino también entre sus familias, ampliando las oportunidades de desarrollo para todos los integrantes del hogar.
Capacitación permanente ante un mercado laboral cambiante
Olivieri sostuvo que la actualización constante es una inversión para afrontar los cambios del mercado laboral y desarrollar nuevas capacidades.
“El aprendizaje continuo es una de las mejores inversiones que una persona puede hacer en su desarrollo. No se trata solo de adquirir nuevos conocimientos, sino de desarrollar la capacidad de adaptarse a un entorno que cambia constantemente”, indicó.





