Jefe de Estado reconoce que hubo errores al no anticipar la severidad de la segunda ola y sostiene que le duele como peruano la cifra de muertes. (Foto: Renzo Salazar / GEC)
Jefe de Estado reconoce que hubo errores al no anticipar la severidad de la segunda ola y sostiene que le duele como peruano la cifra de muertes. (Foto: Renzo Salazar / GEC)

Entrevista de Francisco Cohello y Karina Valencia

Son las 4 y 47 minutos y el Salón Túpac Amaru de Palacio de Gobierno aparece sombrío. La tarde empieza a caer y los flecos de luz alumbran poco el rostro del , que saluda, se sienta y revisa los papeles que ha traído para esta entrevista. La energía de sus respuestas contrasta con el apacible ambiente y deja ver su disposición para enfrentar a los periodistas con la misma tenacidad con la que le sobrevienen los problemas del país.

Es bastante fuerte la frase contra . ¿Identifica quiénes son? Eso marca la relación que ha existido en los últimos tiempos entre el Ejecutivo y el Congreso.

No, de ninguna manera. , cada uno con su función. Hemos recibido a los congresistas con mucha frecuencia aquí en Palacio de Gobierno (...). De ninguna manera debemos pensar que la relación entre el Congreso y el Ejecutivo, que debe ser armoniosa para mantener la gobernabilidad democrática, es una de pugnas. Esa etapa ya pasó.

Lo decía por la cantidad de leyes aprobadas por insistencia...

Eso es el juego democrático. Para eso tenemos una Constitución, para eso tenemos un Congreso que establece claramente los procedimientos.

En el tema de la AFP, ¿hay una decisión tomada con relación a la necesidad de ir al TC?

Mire, sobre ese tema estamos mirando las cosas con calma. Nosotros planteamos tres observaciones, dos de las cuales creemos que eran claramente inconstitucionales y sobre la tercera, que es el término del plazo, etcétera, hay opiniones distintas, y estamos consultando.

ENTREVISTA A FRANCISCO SAGASTI

Presidente Francisco Sagasti conversó con Diario Correo
El presidente, Francisco Sagasti, conversó con Diario Correo sobre la segunda ola que atraviesa el país a causa del coronavirus. El mandatario admitió que fue un error no anticipar la severidad del virus en el Perú.

Pero la recomendación del MEF es ir al TC...

Mire, la recomendación del MEF era observar la ley, y ¿cuántos ministerios tenemos?

Dieciocho.

Exacto. Y la recomendación de un ministerio es la recomendación de un ministerio. Y el Consejo de ministros tiene 18 personas, más el presidente del Consejo de Ministros y el presidente de la República.

Cambiando de tema, ¿cómo varía el mapa de la adquisición de vacunas con los ?

El mapa no varía, se agranda. Lo que pasa es que ahora tendremos antes de fin de año 60 millones de dosis en vez de 48 millones. Estas doce millones están programadas para el segundo semestre, pero estamos haciendo gestiones para explorar si sería posible adelantarlas como lo hacemos en todos los casos en los cuales hemos firmado contratos y sabemos que van a venir este año.

El objetivo para el 28 de julio, ha dicho usted, es tener 4,8 millones de vacunados...

Lo digo con toda claridad, tenemos la disponibilidad para vacunar a todos los adultos mayores de 60 años de aquí al 28 de julio. Tenemos suficientes vacunas contratadas para eso. Ahora bien, vacunar a todos los 4 millones 300 mil adultos mayores dependerá, en primer lugar, si todos desean vacunarse. Hay un problema muy serio. En algunas partes del mundo hay una resistencia a vacunarse.

¿Para el 31 de diciembre podrían estar vacunados todos los mayores de edad del Perú?

Esa es la idea. Estamos dejando no solamente las vacunas ya contratadas...

¿El próximo gobierno va a tener todas las condiciones para cumplir ello?

En este momento hay 60 millones de acá a fin de año. Ya el próximo gobierno tiene la disponibilidad de las vacunas. Además de eso, vamos a dejar claramente establecidas unas propuestas, un procedimiento para avanzar con la vacunación. Esto no ha sido fácil, es un proceso complejo y lo que estamos haciendo es aprender sobre la marcha y dejaremos las lecciones aprendidas y las propuestas al próximo gobierno.

¿Cómo ha visto la y las camas UCI desde que asumió y lo que está dejando?

En oxígeno medicinal, hemos quintuplicado la producción de oxígeno durante el Gobierno de Transición y Emergencia. Cuando llegamos había 63 plantas, ahora tenemos 194. Y hasta el 1 de abril, habíamos pasado de producir 40 toneladas métricas diarias a producir 201 toneladas métricas diarias.

La rectora de la UNI ha dicho que hay 14 plantas de oxígeno abandonadas en la universidad, producto de que no puede llegar a una conciliación con el Minsa...

Mire, yo soy exalumno de la UNI...

¿No es ese un error?

Conozco la UNI y es absurdo decir que están abandonadas. La UNI incumplió un contrato para proporcionar 48 plantas, se demoró más de tres meses, hubo problemas se supone con el financiamiento y todo. (...) En la gestión de este proyecto hubo aparentemente algunos errores, no se calcularon bien los costos, en fin. El hecho es que ahora nosotros, después de esperar más de tres meses a que se cumpla el contrato, se decidió resolverlo. Sin embargo, se sigue negociando.

Presidente, ¿no admite algunos errores en el manejo de la pandemia? ¿No hubo falta de previsión, por ejemplo, en el tema del oxígeno o en las camas UCI que tanta falta hicieron?

Nosotros encontramos en temas de camas UCI 1440 al 17 de noviembre. Ahora estas camas UCI van a llegar posiblemente a 3 mil al término de nuestro mandato. Errores, por supuesto. Yo creo que errores se cometen en una situación como la que hemos vivido. Yo creo que todo el mundo y no solamente nosotros cometimos errores al no anticipar la severidad de esta segunda ola. Cuando ya pensábamos que íbamos a estar en un proceso de mantenernos a un nivel bajo, a todos nos sorprendió y a nosotros en el Perú (también). Por ejemplo, a fines del año pasado se había anticipado que la demanda de oxígeno se iba a duplicar. Duplicar ya nos parecía decir ‘caramba, la demanda oxígeno, mira si la curva está bajando es posible que no haya un nuevo brote, etc., ‘tratar de duplicar la demanda de oxígeno sería más que suficiente’ y en eso nos equivocamos. Lo que vimos , mucho más agresiva, producto de varias cosas la vez. En primer lugar, producto de una cierta laxitud en la aplicación de las restricciones durante Navidad y Año Nuevo que propició contactos. Pero quizá lo más importante fue la aparición de la variante P1, la variante brasilera, que no anticipamos y que se extendió rápidamente por todo el país a una velocidad aún mayor de la que anticipábamos en cualquier momento. Entonces, allí fallamos al no poder identificar a tiempo que una variante como la P1 que, dicho sea de paso, surgió en Manaos a fines del año pasado cuando todo el mundo ya estaba más o menos tranquilo y de repente empieza a surgir y a extenderse a partir de fines de febrero y principios de marzo.

Hay una percepción entre los expertos en salud de que este gobierno prioriza el tema económico al sanitario. ¿Qué les responde a los que dicen que el mensaje hoy es el ‘sálvese quien pueda’?

Eso es un error tremendo de percepción. No acepto la palabra sálvese quien pueda. El Gobierno está haciendo todo lo que se puede para salvar y proteger la vida y la salud de la mayor parte de la población. Alrededor de dos a terceras partes a 70% de la fuerza laboral en nuestro país es informal y trabaja y vive día a día. Si tuviéramos recursos infinitos para poder mantener a toda la población con bonos indefinidamente sería maravilloso, pero uno tiene que balancear la posibilidad de ganarse la vida y de poder alimentar a la familia con el cuidado de la salud. Y ese es un balance extremadamente difícil. Por cada médico que nos dice que no estamos cuidando bien la salud, tenemos un economista, un empresario que nos dice que estamos destruyendo la economía. Este es un equilibrio muy precario y muy difícil. Y por eso es que el Gobierno de Transición y Emergencia, con toda claridad, pasó de medidas nacionales sin distinción a medidas regionales, y ahora a medidas por provincias porque la situación epidemiológica es diferente en cada provincia.

Pero es aterrador el balance del Financial Times con relación a la cantidad de muertes por millón de habitantes en el Perú, que nos ubica en el primer lugar...

Hay varias formas de hacer estos cálculos. Yo creo que ese es un cálculo realmente terrible que debe preocuparnos a todos. ¿Cómo es posible que hayamos llegado a esta situación? Nuevamente es el producto de decenios de abandono que, en menos de seis meses, estamos haciendo lo posible y aún más por resolver. Es una situación trágica, que desgraciadamente ha sido reportada de esta manera, y lo que estamos haciendo ahora para estar seguros es validando toda la información sobre fallecidos con COVID-19, por lo menos desde que empezó nuestro gobierno, y luego -si hay tiempo- hacerlo desde el inicio de la pandemia. (...). Hay toda una serie de categorías, pero lo que tenemos que aceptar, y eso nos duele a todos los peruanos y me duele a mí como peruano, me duele a mí como autoridad, es que realmente tenemos un número muy alto, demasiado alto en cuanto al exceso de fallecimientos. Estamos haciendo lo imposible para revertir esta tendencia.

Sobre el escándalo del “Vacunagate”, la excanciller Elizabeth Astete dijo que usted tenía conocimiento de su vacunación. ¿Por qué cree que mentiría?

No tengo absolutamente nada que decir sobre la manera en que otras personas piensan o hablan. Esa es su propia responsabilidad. Sobre ese tema ya dije todo lo que tenía que decir y no voy a decir nada más.

Presidente, al iniciar su gestión, dijo que sus prioridades serían la pandemia, la reactivación, educación, seguridad y elecciones. En retrospectiva y a manera de balance, ¿cuál fue el momento más difícil de toda su gestión?

Todos los momentos son difíciles. No hay un momento más difícil que otro, hemos tenido que tomar decisiones complejas, duras, muchas veces con información imperfecta, no con toda la información que quisiéramos; y le digo, cada día, cada hora es un desafío en cuanto a tomar decisiones de todo tipo. No solamente sobre estos cinco temas, sobre muchísimos otros temas que hacen que gobernar un país como el Perú, tan difícil, tan distinto, tan heterogéneo, con tantas regiones geográficas, ecosistemas, puntos de vista, cultura, lo hacen muy, muy difícil de gobernar. Lo que estamos haciendo todos los miembros de este gobierno es trabajar incansablemente y en cada momento se toman decisiones a pesar de que sean difíciles, a pesar de que sean muy complejas.

¿Qué es lo más difícil de gobernar el Perú?

Quizá lo que ha sido más difícil es algo que ya sabemos hace mucho tiempo, las dificultades para ponernos de acuerdos, las dificultades para trabajar en conjunto (...). Gobernar un país como el nuestro requiere escuchar, requiere tranquilidad, requiere capacidad de forjar consensos, requiere capacidad de trabajar en equipo. Y creo que lo más difícil y ojalá que los gobiernos que vengan más adelante (lo hagan), continúen con este esfuerzo de hacer que trabajemos juntos.

Las metas específicas para 81 días de gestión que le quedan, ¿cómo las resumiría?

Las metas específicas es hacer lo más que podamos. Ya en vacunas usted ve, cómo cada día y seguimos negociando, estamos obteniendo una mayor disponibilidad de vacunas, seguimos negociando con contratos, avanzando con las plantas de oxígeno, también con el tema de las camas UCI y otras cosas que la gente realmente no conoce.

Sobre el tema económico, por ejemplo, ¿encuentra usted un modelo económico, ¿lo defendería a partir de la experiencia que ha tenido en la gestión pública?

Le debo confesar que ya estoy un poco cansado de escuchar la palabra modelo económico. Porque la palabra modelo económico cada uno lo entiende como quiere. En vez de hablar del modelo económico, yo prefiero hablar de medidas concretas, cuál es el papel que va a jugar el mercado, el papel que va a jugar el Estado, qué papel tiene la regulación, qué porcentaje del PBI debemos recaudar como presión tributaria, cuál es el papel de los organismos reguladores independientes, hay espacio para la sociedad civil o no. (...). Esas son las preguntas que importan. Modelo es una combinación de todos estos temas y no hay ningún país del mundo que tenga exactamente la misma combinación.

Lo que los especialistas señalan es básicamente que haya responsabilidad en el tema de los gastos y los ingresos. Es decir, mantener a raya el déficit fiscal y la estabilidad monetaria...

Por supuesto. Eso, le digo, mantener el déficit fiscal, los ingresos a raya y la inflación a raya es común a todas las formas que uno ve de organizar la economía de un país. El “modelo”, es decir, el capitalismo para ponerlo en unos estudios que leía hace algún tiempo, había 8 a 14 variedades de capitalismo. Lo que quiero decir es que la estabilidad monetaria, evitar la inflación, la prudencia fiscal deben ser las características de cualquier tipo de política económica que se haga. Ahora bien, vamos un poquito más allá de su pregunta, ¿puede un país como el Perú mantenerse y satisfacer las necesidades sociales con una presión tributaria de 14.1%?

Es una de las más bajas de Latinoamérica...

Bueno, ahí tiene usted su respuesta. Ahora, ¿si usted dice va a aumentar la presión tributaria, está cambiando el modelo?

No.

A eso voy. ¿Por qué discutimos tanto lo del modelo? Lo que debemos pensar es cuáles son las políticas reales que se ofrecen y no tratar de hablar de abstracciones.

¿Cuán afectados quedan los recursos fiscales después de la pandemia del COVID-19?

Esa es una pregunta que me hago todos los días. Hemos tenido una reunión con el ministro de Economía y Finanzas para analizar exactamente cómo están los ingresos fiscales, cómo están los gastos. Cuando estuve en el Congreso, el proyecto de presupuesto para 2021 consideraba un aumento de más de 15% en el sector salud y alrededor del 6% en educación. Es un salto enorme lo que se presupuestó el año pasado. Aún así, ha resultado insuficiente, ha resultado bastante complicado. Hemos tenido que dar la prioridad en términos de gasto al tema salud y al tema de servicios básicos (...). Quizá usted era muy joven y no recuerda probablemente toda la discusión que se dio en los años 80 cuando el Perú fue declarado un paria internacional, por haber dejado de pagar la deuda externa...

Alan García, primer gobierno...

En esa época, yo era jefe de planeamiento estratégico del Banco Mundial y me tocó con un grupo de colegas trabajar muy confidencialmente, buscar una salida para el país. Y logramos proponer, mientras había muchas discusiones a nivel político, cuál era un mecanismo para que el Perú pudiera salir del hoyo financiero en el que estaba. Eso me enseñó una lección muy clara: destruir las finanzas de un país toma dos años, destruir la estabilidad monetaria y tener una hiperinflación de 1000% nos toma dos o tres años; recuperar la confianza internacional, recuperar la estabilidad nos toma de 10 a 15 años. Creo que ningún gobernante sensato trataría de adoptar y tomar políticas que pongan en riesgo a toda una generación como se puso en riesgo por esa hiperinflación que tuvimos, ese déficit fiscal y el perro muerto que hicimos por miles de millones de dólares a todos nuestros acreedores internacionales. Eso nunca más debe pasar.

¿Esa reflexión la trasladaría también a este debate que se ha armado con relación a la necesidad de una Asamblea Constituyente?

Mire, no intervengo en esos temas. Esos temas se los dejo a los legisladores, a los abogados. En este momento, es un tema que está en debate en el proceso electoral y no me voy a pronunciar.

Presidente, ¿le afectó a la candidatura de Julio Guzmán su gestión de gobierno?

Pregúnteselo al señor Guzmán.

Quería incidir en el tema de la polarización que vive el país y y le consultaba si no tenemos pendiente una reconciliación como país...

Más que reconciliación, lo que creo que tenemos pendiente es un reconocimiento mutuo. Reconocernos todos como iguales. Esta es una tarea pendiente desde la Independencia, es una tarea republicana que se planteó en 1821: la Independencia, en la cual deberíamos habernos considerados todos como iguales y tenemos 200 años de deuda con eso. Yo creo que esto empieza, más que hablar de polarización, por respeto, reconocimiento, trato igual, igualdad de oportunidades, desterrar la discriminación, y saber y darnos cuenta que todos los peruanos y peruanas somos iguales, somos tan importantes.

Presidente, fuera del escenario electoral, y se lo pregunto como una pregunta genérica pero necesaria, ¿es el comunismo un peligro para el Perú?

Mire, sobre ese tema ya le he explicado. Aquí tenemos una polarización que usted mismo planteó y como usted mismo ha aceptado, es un tema electoral. Y he prometido no pronunciarme sobre esos temas.

¿Se siente optimista con respecto a lo que le depara al país después este 28 de julio?

Más que optimista, lo que quisiera decir es que dejamos la casa más en orden, con vacunas, con procesos en marcha, una recuperación económica en marcha, con una cartera de proyectos de inversión lista, con algunas propuestas y planteamientos sobre lo que habría que continuar para mejorar la calidad de vida de todas y todos los peruanos.

¿El 28 de julio, a las dos o tres de la tarde, cuanto usted haya dejado su gobierno y lo que significa, lo que sentirá es que ha cumplido con su país?

Lo que siento es que le corresponde a otros ver si he cumplido con mi país. Yo no tengo que esperar al 28 de julio para saber dentro de mí mismo que estoy dando y haciendo todo lo que puedo en todo momento. Creo que le corresponderá a la ciudadanía juzgar y tomar la decisión si sobre lo que hecho es o ha sido suficiente o no. Yo me esfuerzo en todo momento, en toda hora, por hacer lo mejor que puedo y dar lo mejor de mí al país.

Francisco Sagasti

Presidente de la República del Perú

Ingeniero industrial. Asumió de forma interina la presidencia del Perú el 17 de noviembre del 2020, luego de que el Congreso aprobara su candidatura a presidir la Mesa Directiva de dicho órgano. En el Parlamento, fue vocero de la bancada del Partido Morado.