¿Qué podemos decir hoy de La Bohemia de Trujillo? Más de cien textos recuperados nos acercan a su conversación literaria y nos invitan a pensar qué comunidad cultural queremos construir.
¿Qué podemos decir hoy de La Bohemia de Trujillo? Más de cien textos recuperados nos acercan a su conversación literaria y nos invitan a pensar qué comunidad cultural queremos construir.

¿Quién no ha oído hablar de La bohemia de Trujillo? Nacida en 1915 y conocida desde 1923 como Grupo Norte, aquel juvenil movimiento cultural dejó huella más allá de nuestra ciudad. César Vallejo es su figura más visible, pero su historia comprende a otros jóvenes que hicieron de la lectura, la escritura y la conversación una comunidad digna de emulación.

En enero de 2020, el destacado maestro e intelectual liberteño Elmer Robles Ortiz contribuyó a recuperar parte de esta historia con su libro “Retratos y semblanzas del Grupo Norte”, publicado por el Fondo Editorial de la Universidad Privada Antenor Orrego. Al respecto, Domingo Varas Loli destacó en el prólogo su aporte a la historiografía cultural regional y nacional.

EDICIÓN Y REEDICIÓN

En 2022, Carlos Fernández y Valentino Gianuzzi publicaron la primera edición de “La bohemia de Trujillo. Textos rescatados”, con el auspicio de la Academia Peruana de la Lengua. Cuatro años después (julio de 2026), los mismos investigadores han impulsado una segunda edición con el sello de Reino de Almagro, dirigido por el historiador trujillano Luis Paliza.

Paliza nos recuerda que la primera edición “no tuvo la circulación y edición que merecía”. Nos cuenta que, cuando adquirió el libro, le pareció “un valioso rescate que debía de ser reeditado y presentado en Trujillo”. “Era necesario que sea en nuestra ciudad, porque el libro expone nuestra historia literaria de las primeras décadas del siglo XX”, afirma, muy convencido y emocionado.

La reedición tiene, por eso, un sentido especial en la ciudad que fue escenario de aquella efervescencia cultural. Paliza cuenta que su objetivo es devolver el libro a sus lectores trujillanos; la buena recepción de la presentación confirma el interés por volver a conversar sobre esa historia. No es un homenaje encerrado en el pasado, sino una ocasión para acercar los documentos a nuevos lectores.

TEXTOS RECUPERADOS

Según sus editores, el volumen reúne “algo más de un centenar de textos”, “una modesta selección de imágenes y una cronología esencial”. Con ese material busca “acercar al lector la actividad intelectual de un grupo clave” para comprender el Trujillo del siglo pasado. La promesa resulta muy atractiva: ¡conocer a los protagonistas de La Bohemia, a través de sus propias publicaciones!

Para Luis Paliza, el principal aporte reside en recuperar recortes, poemas, crónicas, cuentos y novelas que se creían desaparecidos o difíciles de localizar. Muchos escritos resultarán novedosos para los lectores comunes, incluso para los investigadores. Por otra parte, la variedad de géneros y el cuidado editorial hacen accesible un volumen considerable y muestran qué leían, escribían y discutían aquellos jóvenes.

La lectura de esos materiales originales permite apreciar la diversidad de voces que se reunió en torno a la bohemia (con minúsculas). Los nombres conocidos conviven con espacios menos frecuentados, y la cronología ayuda a situarlos en su momento. Así, el libro invita a seguir los rastros de una generación, pero sin reducirla a su representante más célebre. Esta nueva edición nos ayuda a mirar la tradición local con ojos universales.

LECTURA PAUSADA

Mi colega y amigo David Navarrete propone recorrerlo texto por texto, autor por autor. Coincido con él: no es una obra para leer de un solo tirón. Conviene leer con calma, detenerse en cada voz, advertir sus diferencias y apreciar el contexto en el que se publicaron aquellas páginas.

Navarrete sostiene que “la historia de la literatura peruana no se escribió únicamente en Lima o desde Lima”. El libro ofrece muestras suficientes para valorar la importancia de Trujillo a comienzos del siglo XX. También permite ver cómo la conversación, la lectura, la escritura y la amistad intelectual formaron una comunidad literaria.

Como observa nuestro destacado lector y crítico literario, “leer LA BOHEMIA DE TRUJILLO es también recuperar una parte de nuestra propia memoria cultural”. La pregunta que dejan sus páginas no se limita a lo que produjeron aquellos jóvenes. Nos lleva a pensar cómo sostuvieron un espacio común para leer, conversar y escribir, y cuánto de esa voluntad sigue siendo posible ahora.

MEMORIA VIVA

Para Navarrete, leer estos textos es recuperar nuestro pasado y evaluar lo que hemos ganado y perdido: “Ver lo que fuimos y ya no somos». “La Bohemia es una invitación a mirar nuestra tradición literaria local, reconocer a sus protagonistas y preguntarnos qué nuevas bohemias podemos construir en el presente”, afirma.

Comparto esta inquietud. A veces olvidamos a quienes nos antecedieron y ese desconocimiento nos contamina de una soberbia que nos aleja del conocimiento y rompe la conexión con nuestra propia historia literaria y cultural.

Ojalá este libro propicie nuevas investigaciones y ediciones dedicadas a cada autor y a sus producciones. No basta con admirar a Vallejo. También hay que preguntarnos qué hicieron esos jóvenes para construir una comunidad literaria y qué podemos aprender hoy de aquel impulso. Reconocerlos significa imaginar qué nuevas bohemias podemos construir en el presente y en el futuro.

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