Arrieros es una obra fundamental para comprender no solo la producción de Juan Morillo Ganoza, sino también una etapa significativa de la literatura peruana comprometida con su contexto social y cultural.
Arrieros es una obra fundamental para comprender no solo la producción de Juan Morillo Ganoza, sino también una etapa significativa de la literatura peruana comprometida con su contexto social y cultural.

La colección de cuentos ARRIEROS, publicada originalmente en 1964 y reeditada en 2021 por la editorial Nectandra, constituye una obra importante dentro de la narrativa regional y peruana. Su autor, Juan Morillo Ganoza, reconocido novelista y miembro del grupo Trilce de Trujillo, articula en este volumen una propuesta estética y ética que trasciende lo meramente literario para inscribirse en una reflexión profunda sobre la sociedad andina y sus tensiones históricas.

Aunque hay en el libro un cuento que lleva por nombre “Arrieros”, el título del cuentario alude al arriero, figura central en los Andes, no solo como transportista de mercancías, sino como portador de saberes, tradiciones y vínculos profundos con la vida comunitaria y la naturaleza.

Arrieros y su eje social

Uno de los mayores aciertos del libro es su organización implícita en tres ejes temáticos que dialogan entre sí. El primero de ellos es el eje social; en este, Morillo Ganoza despliega una literatura de clara vocación política y de denuncia. En cuentos como “El ejemplo de Benancio” y “Basura”, el autor evidencia las estructuras de desigualdad, explotación y marginación que afectan a los sectores más vulnerables del mundo rural. En el primer cuento, por ejemplo, se muestra cómo la justicia es una cuestión de privilegios y de clases; la justicia no funciona para todos por igual: “¡Ah!... ahí es cuando el demonio que uno lleva escondiu se adueña de la voluntad y grita: ¿justicia? ¡Justicia no hay en el mundo si vos mismo no lo haces!”. La narrativa no se limita a describir la realidad, sino que la interpela críticamente.

Los personajes de ARRIEROS, muchas veces atrapados en condiciones adversas, encarnan una lucha silenciosa que revela la violencia estructural del sistema. Sin embargo, más que caer en un panfleto, el autor logra construir relatos de gran fuerza, donde la denuncia se sostiene en la verosimilitud y en la complejidad de sus protagonistas. Por ejemplo, en el cuento “Basura” la muerte de un animal y la indiferencia del que pasa por su lado funcionan como una metáfora sobre el grado de indolencia social frente al dolor del otro.

Arrieros y su eje lingüístico

El segundo eje temático es el lingüístico, uno de los rasgos más destacados del libro. Morillo Ganoza demuestra una notable sensibilidad para reproducir los distintos registros verbales y el dialecto de los personajes, lo que otorga autenticidad y riqueza a los relatos. En cuentos como “La carga del burro pardo” y “Un abuso”, el lenguaje no es un simple vehículo narrativo, sino un elemento constitutivo del mundo representado; “cuando a uno le llega su hora, el momento menos pensao… yo me acuerdo de esto como que a mí tavía no me ha llegao”.}

La oralidad, los giros propios del habla andina y las variaciones lingüísticas construyen una atmósfera que sitúa al lector en un espacio cultural específico. Este trabajo con el lenguaje no solo refuerza la identidad de los personajes, sino que también funciona como una forma de resistencia frente a la homogenización cultural, reivindicando la diversidad lingüística del Perú.

Arrieros y la cosmovisión andina

El tercer eje, quizás el más sugerente desde el punto de vista simbólico, es el de la cosmovisión andina. En cuentos como “Barrón Pishtaco” y “Arrieros”, el autor incorpora elementos mágicos, míticos y religiosos propios de la serranía liberteña. Estas narraciones no pueden entenderse desde una lógica estrictamente racional, pues responden a una concepción del mundo en la que lo sobrenatural forma parte de lo cotidiano. La figura del pishtaco, por ejemplo, remite a temores ancestrales y a imaginarios colectivos profundamente arraigados; “Pishtacos, Pishtacos, interrumpió contrariado el arriero. ¿Qué pue no saben que los pishtacos solo merodean po los caminos, en los sitios más escampaos como este?”. En este sentido, Morillo Ganoza logra integrar lo mítico sin que se rompa la coherencia del relato, generando una narrativa en la que lo real y lo fantástico coexisten.

La trascendencia de Arrieros

Desde una perspectiva crítica, Arrieros destaca por su capacidad de articular estos tres ejes sin perder cohesión. Ahora bien, en algunos momentos puede percibirse cierta reiteración temática en la intención denunciante, lo cual; sin embargo, no limita las posibilidades interpretativas de cada uno de los cuentos. Por cuestiones didácticas, hemos mencionado dos cuentos para cada eje temático; sin embargo, un solo cuento podría muy bien albergar de manera conjunta a los tres ejes descritos.

Arrieros es una obra fundamental para comprender no solo la producción de Juan Morillo Ganoza, sino también una etapa significativa de la literatura peruana comprometida con su contexto social y cultural. Su reedición en 2021 permite redescubrir un libro que, lejos de haber perdido vigencia, dialoga con problemáticas aún presentes en la sociedad contemporánea.

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