"No ha habido una revolución liberal ni revoluciones culturales que hayan sacudido la mentalidad de los peruanos”. Foto: Joel Alonzo / GEC
"No ha habido una revolución liberal ni revoluciones culturales que hayan sacudido la mentalidad de los peruanos”. Foto: Joel Alonzo / GEC

El Virreinato no es solo una etapa en los libros de historia. Sus huellas siguen apareciendo en la política, los privilegios y las relaciones sociales. Así lo plantea el historiador Eduardo Torres Arancivia en “Virreinato del Perú. Biografía no autorizada” (Editorial Academia Antártica), una obra que revisa el pasado colonial y sus vínculos con la sociedad peruana actual.

Para el autor, el Perú cambió políticamente, pero no logró transformar por completo ciertas estructuras sociales ni la manera en que nos relacionamos con el poder. De ahí su afirmación de que “los peruanos siguen buscando un rey”. Pese a ello, su mirada busca entender el Perú para discutir el país que somos y el que todavía podemos construir.

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“Lo más importante es que el Virreinato de los siglos XVI, XVII, XVIII e incluso XIX todavía sigue vivo en nuestras costumbres. Aunque intentamos ser una democracia, una república y un país moderno, conservamos viejas estructuras”, explica Eduardo a Correo.

¿Por qué nombrar el libro como una biografía no autorizada?

[...] en el colegio se enseña que el Perú fue parte de un reino, de una monarquía, que tuvo virreyes y reyes. También existe la otra visión: que fue un periodo oscuro de explotación. Lo no autorizado está en replantear esos temas desde una perspectiva especializada, que revisa documentos que antes no se habían visto y aborda asuntos que habían sido olvidados y que generan debate. Se trata de desmitificar ese periodo y mostrar tanto lo positivo que pudo tener como lo negativo.

¿Qué herencias del Virreinato reconoce en la política y la sociedad peruana actual?

Esta idea de que nuestros gobernantes deben ser personas absolutas, casi como reyes. El presidencialismo absoluto y los caudillismos son remedos de la antigua figura del rey. También está presente en nuestro racismo. Seguimos utilizando categorías sociales de los siglos XVI, XVII y XVIII. Algunos dirán que todos los peruanos somos cholos o mestizos, pero también existe la visión racista de «negrear», «cholear» o «indiar». Esa ambigüedad es la de vivir entre el siglo XVII y el siglo XXI.

¿El problema es que cambiamos del Virreinato a la República, pero no cambiamos de mentalidad?

Es muy difícil cambiar estructuras económicas, sociales y políticas que han tenido 300 o 400 años de vigencia. Son estructuras muy fuertes que no pueden cambiar de un día para otro si no ha habido revoluciones, y el Perú ha estado ausente de ellas. No ha habido una revolución industrial, una revolución liberal ni revoluciones culturales que hayan sacudido la mentalidad de los peruanos.

Usted plantea una postura liberal en el libro. ¿Cuál sería el camino para construir una democracia más sólida?

Soy un liberal que cree en la democracia. Mi historia del Virreinato no parte de la posición de quien añora la monarquía ni de la de quien sostiene que fue una época de explotación brutal, esclavitud, saqueo y maldad absoluta. Presento sus grandezas y sus bajezas, con la advertencia de que no podemos reflotar esas viejas instituciones por añoranza o porque nos parezcan políticamente perfectas. Eso sería un anacronismo.

Entonces, ¿qué paralelos encontró entre las prácticas del Virreinato y la política contemporánea?

Vi que el virrey tenía un ministro poderosísimo, al que le daban toda la cuota de la administración para que pudiera hacer lo que quisiera. Algo parecido ocurría con Montesinos y Fujimori, con Esparza Zañartu y Odría, y con Germán Leguía y Augusto B. Leguía. También vi que la sociedad del siglo XVII estaba dividida entre cholos, indios, mestizos, negros, blancos y criollos: las mismas categorías que utilizamos hoy. [...] En una sociedad que sigue replicando elementos del siglo XVII, manda una élite presuntamente aristocrática que tiene privilegios.

Después de investigar nuestra historia, ¿qué nos falta comprender sobre el Virreinato?

A nuestra historia le falta análisis y discusión. No se trata solamente de recibir un dato y aceptarlo, sino de criticarlo y encontrar sus potencialidades, así como sus aspectos negativos. De ahí venimos [del Virreinato], pero podemos criticar ese pasado y entender que muchas cosas no deberían regresar. Lo positivo debe recuperarse y compararse con lo que se nos ofrece en el presente.

SOBRE EL AUTOR

Eduardo Torres, Escritor

Historiador por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y doctor en Historia con mención en Estudios Andinos por la misma casa de estudios. Su trabajo académico se ha centrado en la cultura política del Virreinato, el autoritarismo y las relaciones de poder en la historia peruana.

440 páginas tienen “Virreinato del Perú. Biografía no autorizada”.

2004 obtuvo el Premio Franklin Pease G. Y.

1976 nace el autor en Lima, Perú.

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