Una pandemia se convierte en el punto de partida de “Crónica de la peste” (Clorinda Editorial), la más reciente novela de Gonzalo Rodríguez Risco. En sus páginas, los miedos toman forma, las heridas familiares buscan reconciliación y el amor resiste incluso en medio de la incertidumbre.
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El también dramaturgo y guionista narra la historia de Pedro, un hombre que descubre cómo las dimensiones de su casa parecen cambiar conforme avanzan los días del encierro. Las paredes se acercan, los espacios se reducen y el mundo detrás de la puerta se vuelve cada vez más incierto.
“Pensé que había una historia en alguien cuya casa empieza a encogerse durante una pandemia. Al mismo tiempo, me rondaba otra idea: ¿qué pasaría si los miedos de una persona se volvieran realidad? Tuve esas dos historias separadas hasta que un día entendí que juntas podían convertirse en una novela”, comenta Gonzalo a Correo.

En la novela aparecen muchos miedos. ¿Cuánto de ti hay en ellos?
Muchísimo. Agarré mis miedos y los puse en la novela. A los ocho años le tenía terror a la bomba atómica. A los doce, al terrorismo. Más adelante me impactó mucho el VIH y hoy una de las cosas que más me aterra es perder la memoria. Todos esos temores terminaron entrando en la historia.
La novela también es una historia de amor. ¿Qué te interesaba contar desde ahí?
En el fondo sí, es una historia de amor. Más allá de la pandemia y de los miedos, me interesaba hablar de las relaciones humanas. También era una historia que quería contar como hombre gay. Quería hablar de estas experiencias con naturalidad.
Uno de mis primeros lectores me dijo que había situaciones que para nosotros son completamente normales, pero que para otros lectores podían resultar reveladoras. Eso me gustó mucho porque nunca escribí la novela para dar lecciones. Lo que hice fue escribir desde mi verdad.
¿Qué lugar ocupa la honestidad en tu escritura?
Creo que una de las cosas más importantes que puede hacer un escritor es escribir desde la verdad absoluta.
Siempre les digo a mis alumnos: “Que no les dé vergüenza escribir algo. Si quieren, que les dé vergüenza publicarlo. Pero escribirlo, escríbanlo”.
Con los años he descubierto que el límite entre la verdad y la vergüenza es donde aparece la honestidad. Todos editamos constantemente lo que decimos y cómo nos mostramos. Cuando dejamos de tener miedo a esa vergüenza, aparece algo auténtico.
En la novela abordas relaciones entre personas del mismo sexo con mucha naturalidad. ¿Crees que todavía existe resistencia frente a estas historias?
Sí. A veces creemos que es un tema superado, pero no siempre es así. Yo crecí rodeado casi exclusivamente de historias heterosexuales. Durante años prácticamente no había referentes. Por eso creo que la visibilidad sigue siendo importante.
Cuando hoy vemos a dos chicos enamorándose en una serie o en una novela, eso no es para mí. Yo ya soy un hombre adulto. Es para ese chico de once años que todavía no entiende bien qué siente. La visibilidad no cambia quién eres; lo que hace es quitarle miedo a quien está intentando descubrirlo.
La reconciliación es un tema importante en la novela. ¿Por qué decidiste abordarlo?
Porque creo que reconciliarse es mejor que quedarse atrapado en el resentimiento. Puedes elegir el camino de la venganza o el del rencor, pero quedarte alimentando una herida durante años no sirve de nada.
La novela plantea que las personas también cargan con sus propios dolores. La compasión aparece cuando entiendes que el otro también está peleando sus propias batallas.
Han aparecido muchas obras sobre la pandemia. ¿Qué diferencia a “Crónica de la peste”?
Porque en realidad el libro no habla solamente de un virus. Habla de otros contagios que llevamos dentro: la homofobia, el miedo, los silencios familiares, las heridas emocionales y los temores que arrastramos de una relación a otra.
¿Qué te gustaría que se lleve el lector después de cerrar el libro?
Me gustaría que recuerde que lo que vivimos puede volver a ocurrir y que no debemos olvidar lo que significó atravesar una pandemia. Pero también quisiera que la novela abra una pequeña ventana hacia experiencias que quizá algunos lectores no conocen. Que descubran que las personas aman, sufren, se equivocan y buscan ser felices independientemente de su orientación sexual. Al final, eso es lo que intento contar: historias humanas.
Gonzalo Rodríguez, escritor
Inició su trayectoria en el teatro y posteriormente desarrolló una destacada carrera en cine y televisión. Es autor de las novelas La furia de Aquiles, El experimento de la familia y Crónica de la peste.
30 años desde el estreno de su primera obra en el ICPNA.
54 años de edad tiene el autor peruano.
2001 publicó su primera novela “La furia de Aquiles”.
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