"La tesis de nuestra historia, de hecho, de toda la saga, es que la magia no está en un lugar, sino en la gente". Foto: Difusión
"La tesis de nuestra historia, de hecho, de toda la saga, es que la magia no está en un lugar, sino en la gente". Foto: Difusión

Antes del trineo, antes de los regalos y antes del mito, hubo dos hermanos marcados por la guerra, la pérdida y el desarraigo. Escenarios claves para comenzar con la magia como la conocemos hoy. “Los dos Claus: el comienzo de la Navidad”, bajo el sello editorial Penguin Kids, propone una historia de origen distinta para la Navidad, anclada en hechos históricos reales y atravesada por una fantasía que se construye poco a poco.

En esta entrevista, la escritora Kiana Maggiolo reflexiona sobre la magia, la infancia, la migración y la necesidad de imaginar nuevas formas de celebrar.

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“Los dos Claus” propone una historia de origen distinta a la Navidad tradicional. ¿En qué momento sintieron que querían contar el antes de este mito tan conocido?

Esta novela la coescribí con Mijael Garrido Lecca, que es mi socio, pero es un amigo muy cercano desde hace mucho. De hecho, nos conocimos en una clase de Historia en Letras cuando estudiamos en la Católica. Él tenía esta imagen en la cabeza de Santa Claus deteniendo el blitz a Londres. Cuando me la contó me pareció fascinante y acordamos explorarla juntos. Y desde ahí empezamos a hacer una especie de “ingeniería inversa” entre la línea de tiempo real y la de la ficción.

La novela arranca en 1920, con dos hermanos marcados por la guerra y el desarraigo. ¿Por qué decidieron partir desde un contexto histórico real y no desde la fantasía pura?

El contexto histórico es completamente real; las conexiones que nosotros hemos hecho son fantasía. Pero la premisa sobre la que construimos toda la novela en términos en la cronología fue simple: si la ficción fuese real… ¿Cómo habría interactuado con la historia del siglo pasado?

Tomás y Nicolás Claus son hermanos, huérfanos y migrantes. ¿Qué les interesaba explorar sobre la hermandad y la infancia a través de ellos?

Mijael y yo hemos vivido temporadas largas, tanto de niños como ahora mismo de adultos, lejos del Perú. Naturalmente, la distancia no es equiparable con la orfandad, pero quizás hay una fibra semejante en ambos dolores. Las otras dos son más sencillas: migrantes somos, ambos. Y la hermandad es un tema universal que encajaba bien con las dos anteriores.

Uno de los aspectos más llamativos es que la historia no se limita al Polo Norte y se abre a otros territorios, incluso al sur del mundo. ¿Qué significa para ti descentralizar la Navidad? ¿Cómo celebras tú la Navidad en casa?

La tesis de nuestra historia, de hecho, de toda la saga, es que la magia no está en un lugar, sino en la gente. Creo que es muy lindo pensar en un día en el que los niños del sur del mundo, que son millones, puedan tener a la mano historias de todo tipo que enmarquen sus fiestas con lo que realmente viven. Mi Navidad es un pan con mango. Yo soy peruana, mi esposo es italiano y vivimos en Tailandia. Entonces nos toca ir turnándonos entre los lugares de los que somos. Pero de nuevo: dónde estemos es menos importante que estar juntos.

¿Cómo fue el trabajo creativo con Mijael Garrido Lecca? ¿Cómo se repartieron ideas, mundos y decisiones narrativas?

La verdad es que fue muy natural, muy obvio. Mijael y yo tenemos una amistad muy linda y muy vieja. Muy estrecha. Pero también ha habido entre nosotros, siempre, mucha complicidad intelectual y admiración mutua. Primero en Letras, pero después en Derecho y en lo que continúo siempre se nos ha hecho muy espontáneo alinearnos. Comenzamos escribiendo los tres primeros capítulos juntos físicamente para “calibrar” la voz. Y ya luego cada uno desde su lugar. Si te soy sincera no repartimos mucho, hicimos todo a medias. Creo que ambos pensamos, incluso, que iba a ser más difícil escribir juntos.

¿De qué maneras crees que esta historia muy “gringa” sobre Santa Claus converge con nuestras raíces y tradiciones peruanas al celebrar la navidad?

La historia de Santa no siempre fue “gringa”. Acá podríamos hablar horas pero es una mezcla entre la tradición católica y varios mitos paganos europeos. La historia llegó con fuerza a Estados Unidos y especial a Nueva York. Fueron los holandeses los primeros en establecerse en Nueva York, se llamaba Nueva Amsterdam, de hecho. Como en la canción Mr. Jhones. Con ellos llega la tradición holandesa. La “gringuificación” llega, en realidad con Coca Cola. Creo que esto, justamente, no converge con nuestras tradiciones. Entonces… hay una posibilidad linda para inventar. Es un lienzo en blanco.

En tiempos donde la Navidad suele estar asociada al consumo, ¿qué valores quieren reivindicar o rescatar con esta historia?

La familia, el amor, compartir.

Finalmente, ¿qué te gustaría que un lector —niño o adulto— sienta o se pregunte al cerrar “Los dos Claus: El comienzo de la Navidad”?

Que sepa que las estrellas brillan más fuerte cuando la noche es más oscura. Del dolor puede salir magia, si uno se rodea de las personas correctas.

SOBRE LA AUTORA

KIANA MAGGIOLO, empresaria

Estudió en la Pontificia Universidad Católica del Perú y obtuvo un MBA por la INSEAD (Singapur). Kiana y otros socios crearon Rain4est LLC en Nueva York y en 2024, coescribieron “The Other Brother”.

35 años tiene Kiana, quien nació en Miami.

2024 co-crea el proyecto Navidad Sur.

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