La Guardia Metropolitana de la Empresa Municipal de Apoyo a Proyectos Estratégicos (EMAPE) empezaría a operar en aproximadamente dos meses, anunció este lunes 21 de septiembre el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo.
El burgomaestre señaló que el plazo dependerá de la culminación de la capacitación de los agentes, la adquisición del armamento y los trámites individuales ante la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (SUCAMEC).
Lee: SJL: menor de 14 años dispara contra mototaxista y policías durante intervención
Guardia Metropolitana portará armas de fuego
Reggiardo supervisó el entrenamiento táctico y operativo de 50 integrantes del destacamento y confirmó que sus agentes podrán portar armas de fuego durante el cumplimiento de sus funciones.
“Estamos estimando que en dos meses ya esta Guardia Metropolitana estará en las calles, con toda la capacitación y preparación que le venimos brindando”, afirmó el alcalde.
EMAPE ya cuenta con una autorización de SUCAMEC para prestar servicios de seguridad privada bajo la modalidad de vigilancia con armas. Sin embargo, cada integrante que vaya a portar un arma deberá obtener la habilitación individual correspondiente.
La normativa de SUCAMEC establece que una licencia bajo la modalidad de seguridad privada autoriza el uso y porte de armas de fuego únicamente durante el ejercicio de esas funciones. Además, el personal debe encontrarse acreditado y aprobar evaluaciones teóricas, prácticas y de tiro.
Lee: Fiscalía reporta 4 394 denuncias por violación a menores y Lima Este concentra la mayor cifra
¿Qué funciones tendrá la Guardia Metropolitana?
Según la Municipalidad de Lima, la labor del nuevo grupo estará vinculada a la prevención, vigilancia y protección de vías, obras, instalaciones, infraestructura y otros activos que se encuentren bajo responsabilidad de EMAPE.
No se trata de una Policía Municipal ni de un cuerpo encargado del patrullaje general de la ciudad. La propia comuna ha señalado que sus funciones corresponden al ámbito de la seguridad privada de EMAPE.
Los agentes podrán identificar situaciones de riesgo, emitir alertas y solicitar intervención policial, médica o de otras entidades cuando sea necesario.
Reggiardo informó además que se trabaja con el Ejército para incorporar a licenciados de las Fuerzas Armadas al grupo de seguridad.
Lee: Fiscalía reporta 4 394 denuncias por violación a menores y Lima Este concentra la mayor cifra
Agentes reciben entrenamiento táctico, físico y legal
Durante la jornada de preparación, los integrantes realizaron ejercicios de tiro bajo supervisión especializada y prácticas físicas destinadas a fortalecer resistencia, fuerza, agilidad, coordinación y capacidad de reacción.
También efectuaron ejercicios de descenso en rapel y recibieron instrucción sobre equipos, recursos y procedimientos operativos y logísticos.
“La preparación de nuestros agentes es integral. No solamente buscamos fortalecer su condición física, sino también sus conocimientos sobre normativa, derechos humanos, protocolos de actuación, prevención de riesgos, primeros auxilios y manejo de conflictos”, sostuvo Reggiardo.
La capacitación comprende además los límites y responsabilidades aplicables al personal de seguridad privada y los mecanismos de coordinación con la Policía Nacional y otras instituciones.
Reggiardo prepara proyecto de ordenanza sobre armas ilegales
Durante la actividad, el alcalde también anunció que la Municipalidad Metropolitana de Lima viene elaborando un proyecto de ordenanza relacionado con la posesión de armas de fuego ilegales.
Según Reggiardo, la propuesta se encuentra todavía en evaluación y podría contemplar inicialmente un periodo de amnistía, seguido de disposiciones de mayor rigurosidad para las personas que mantengan armas ilegales en su poder.
“Estamos evaluando aprobar una ordenanza que vaya por el lado de la amnistía, pero que al finalizar tenga algunos aspectos de mayor rigurosidad respecto a quien tenga un arma ilegal”, explicó.
Por el momento, se trata de una iniciativa en preparación y no de una ordenanza aprobada o vigente.





