El pasado viernes se celebró en Valle de Uco, Mendoza, una edición más de “Latinoamérica Cocina”. Un evento organizado por la familia Zuccardi que siempre es una fiesta y lugar de encuentro. En esta oportunidad, los cocineros argentinos fueron Narda Lepes, Julio Martín Baez, Mariano Ramon, Leo Lanussol, Tomas Pietra Gallo y Mecha Ferraro. Junto a ellos cocinó Juan Luis Martínez, de Mérito.

Una vez más, la familia Zuccardi organizó un hermoso día, donde la cocina de nuestra región se preparó al calor del fuego y con mucha paciencia. Se aprovecharon los últimos tomates del verano, los primeros choclos de la temporada, hubo mucho pan, carne y ni qué decir del vino. Una tarde para el recuerdo alrededor de un contundente y suculento menú, lleno de risas y conversación.

Bajo el intenso sol y con una vista única a las montañas, que ya empiezan a coronarse con la nieve que anuncia el cambio de temporada, las carnes empezaron a dorarse al calor del fuego, y los visitantes se deleitaron con sabores familiares y los colores de la estación. Hubo risas, abrazos, mucho sabor y se cerró bailando al compás de la música, y disfrutando de unos generosos sándwiches de milanesa. Los vinos de Zuccardi acompañaron cada momento del día, con Julia Zuccardi y su madre, Ana Amitrano, atentas de todo. No es el primer evento que organizan para celebrar la cocina latinoamericana pues hace tiempo que querían que Juan Luis Martínez las acompañe, y en esta oportunidad se logró.

El evento nació hace ya diez años con el propósito de poner en valor la cocina Latinoamericana y, como menciona Julia Zuccardi “luego el vino y la cocina hicieron lo que mejor saben hacer, unir personas. Hoy es una celebración de amistad, que crece en nuestra cocina, con la cordillera de los Andes como marco”.

El menú, sabroso y elaborado con mucho cariño, comenzó con un pan de plancha, queso de cabra y tomate, jugoso y dulce, a cargo de Narda Lepes. Luego una suerte de tortita de choclo, dorada a las brasas, servida con sour cream y combu hecha por Leo Lanussol. Luego llegó una perfecta morcilla con membrillo y hojas de col de bruselas. Julio nos sorprendió con una lengua a la vinagreta, maravillosa, y Mariano Ramón sirvió un sou ai con chori tailandés delicioso. Siguió el vacío, pan de puesto y chimi de flores. Juan Luis Martínez, por su parte, dio un giro a uno de los platos de Mérito, preparando una arepa con papada de cerdo, y láminas de yacón, muy bueno. El menú salado cerró con un curry de cabrito maravilloso. Las colas se formaron para el postre, donde muchos repitieron el famoso flan de Mérito, y el postre de pistachos, dulce de leche e higos.

Fue un menú de temporada y sabores intensos, abundante, diverso, sabroso y contundente, donde la tradición puesta al día brilló y encantó a los comensales. Un menú que conversó todo el tiempo, y dónde se sintió de principio a fin, mucha energía de la buena. Una vez más la comida no sólo alimenta el cuerpo, sino el alma de una comunidad. Obviamente, los vinos de Zuccardi acompañaron cada momento del día, y nunca dejaron la copa vacía. Mostrando que detrás de cada plato y cada botella hay mucho aprendizaje y mucho trabajo.

Es una alegría enorme haber podido congregar en nuestra casa, una vez más a amigos y queridos referentes de la cocina de nuestro continente”, afirma Julia Zuccardi, responsable de Turismo y Hospitalidad de la bodega familiar y organizadora de Latinoamérica Cocina, ciclo culinario que desde hace varios años congrega a altos referentes de la gastronomía continental junto a los vinos de Sebastián Zuccardi.

En 2019, junto a Narda Lepes, comenzamos a imaginar un gran homenaje a la cocina de olla Latinoamericana. Un encuentro con el fin de revalorizar las recetas transmitidas oralmente de generación en generación y que conforman los orígenes más profundos de lo que comemos”, comenta Julia.

No importa el idioma, el país en el que hayas crecido, incluso que no se compartan las mismas ideas políticas, no hay nada que una más a la gente que sentarse alrededor de la mesa a disfrutar de una sabrosa comida, de esas que reconfortan el alma y que abrazan. Y detrás de todo esto, hay una familia, unida y llena de mucho amor, que piensa en todo. Qué bonito siempre, “Latinoamérica Cocina”.