Los ambientes excesivamente coordinados, las superficies impecables y los interiores con apariencia de showroom comienzan a ceder terreno ante espacios que buscan transmitir personalidad, historia y una sensación más acogedora.
Para 2027, las tendencias de diseño de interiores apuntan hacia el uso de formas curvas, aplicaciones envolventes de color, materiales que invitan al tacto y una mayor presencia de muebles y objetos vintage.
Según Leslie Bravo, arquitecta y diseñadora de interiores, además de expositora de EXPODECO, el hilo conductor será la creación de espacios menos impersonales y con mayor conexión con quienes los habitan.
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1. Las curvas ganan terreno frente a las líneas rectas
Sofás redondeados, mesas ovaladas, espejos irregulares y cabeceros arqueados son algunas de las piezas que pueden ganar presencia durante 2027.
La tendencia busca reemplazar parte de la rigidez de las líneas rectas por formas orgánicas y envolventes, capaces de aportar una percepción más amable del ambiente.
Las curvas no estarán limitadas al mobiliario. También pueden incorporarse a elementos de arquitectura interior, como islas de cocina redondeadas, vanos arqueados o trabajos de carpintería hechos a medida.
Una de sus ventajas es que no requiere necesariamente una remodelación integral: incorporar una sola pieza curva puede modificar la percepción visual de una habitación.
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2. Color drenching: del muro de acento al color envolvente
Otra tendencia que se proyecta para 2027 es el color drenching, técnica que utiliza un mismo color —o variaciones cercanas— en diferentes superficies de un ambiente.
En lugar de pintar únicamente una pared de acento, el color puede extenderse hacia puertas, molduras, zócalos e incluso el techo. El resultado busca crear una atmósfera más uniforme e inmersiva.
La aplicación también puede alcanzar muebles y textiles. Verdes, azules, terracotas y otras tonalidades profundas o serenas aparecen entre las alternativas para dormitorios, baños y recibidores.
Esta técnica permite generar una identidad visual definida y modificar la percepción del espacio sin recurrir necesariamente a grandes intervenciones arquitectónicas.
3. Texturas y materiales naturales toman protagonismo
Las superficies completamente lisas y brillantes también empiezan a compartir protagonismo con acabados capaces de aportar profundidad visual y sensorial.
Maderas con vetas visibles, piedra natural, cerámicos tridimensionales, vidrio acanalado y yesos artesanales forman parte de esta tendencia. En textiles aparecen opciones como lino, terciopelo y bouclé.
El objetivo es construir ambientes que no dependan únicamente del color o la forma, sino también de la interacción de los materiales con la luz y el tacto.
Para evitar espacios excesivamente recargados, Bravo propone trabajar con contrastes entre acabados. Una madera de veta marcada, por ejemplo, puede combinarse con piedra natural u otra superficie de características diferentes.

4. Muebles vintage regresan para crear espacios con historia
La búsqueda de interiores perfectamente coordinados también pierde fuerza frente a una propuesta que combina objetos de distintas épocas.
Muebles de las décadas de 1960 y 1970, lámparas de estética retro, maderas oscuras y objetos heredados pueden convivir con elementos contemporáneos dentro de una misma habitación.
La intención es que el espacio transmita la sensación de haberse construido progresivamente y no de haber sido adquirido como un conjunto completo.
Las marcas del paso del tiempo, la pátina y determinadas imperfecciones dejan así de ser necesariamente defectos para convertirse en características que aportan singularidad a una pieza.
5. El dopamine decor evoluciona hacia una versión más equilibrada
El denominado dopamine decor, popularizado por interiores con colores intensos, patrones y objetos llamativos, también experimentaría una transformación.
La propuesta para 2027 mantiene la intención de incorporar elementos capaces de generar emociones positivas, pero con una aplicación más selectiva.
Un sofá de color intenso, una obra de arte vibrante o una lámpara escultórica pueden convertirse en protagonistas sobre una base de tonos más neutros, materiales naturales y formas orgánicas.
En lugar de llenar el ambiente de estímulos, esta evolución busca introducir “dosis de alegría” mediante piezas específicas que reflejen los gustos y la identidad de sus habitantes.
Personalización, el elemento común del interiorismo en 2027
Más allá de una estética concreta, las cinco tendencias comparten una búsqueda de espacios con mayor carácter y significado personal.
La combinación de objetos nuevos con piezas antiguas, el uso más decidido del color y la incorporación de materiales naturales permiten alejarse de ambientes estandarizados.
La recomendación de la especialista es utilizar las tendencias como referencias y no como reglas obligatorias. La elección final debe responder al espacio disponible, las necesidades cotidianas y el estilo de vida de quienes utilizarán cada ambiente.





