Vender objetos que ya no se utilizan puede ser una alternativa para liberar espacio en casa y, al mismo tiempo, obtener un ingreso adicional. Sin embargo, una publicación atractiva no es el único factor que debe considerarse.
Alexis López, jefe académico de Negocios e Innovación de Toulouse Lautrec, señala que elegir correctamente los productos, establecer precios competitivos y tomar medidas de seguridad son algunos aspectos que pueden facilitar una venta.
El entorno digital amplía las posibilidades de encontrar compradores. De acuerdo con cifras de DataReportal 2025 citadas por el especialista, Perú contaba con 27,3 millones de usuarios de internet y 24,5 millones de usuarios activos en redes sociales.
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1. Selecciona productos que tengan posibilidades de venderse
El primer paso es revisar los objetos que permanecen sin uso y determinar cuáles todavía se encuentran en condiciones adecuadas para ser comercializados.
El artículo debe funcionar correctamente, conservar un estado aceptable y responder a alguna demanda entre potenciales compradores.
Entre los productos que suelen tener demanda se encuentran celulares, ropa, muebles, pequeños electrodomésticos, bicicletas, videojuegos y artículos para bebés, según López.
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2. Establece un precio competitivo
Antes de publicar un producto usado, resulta conveniente comparar precios de artículos iguales o similares para contar con una referencia.
Como orientación, López señala que un producto en perfecto estado puede ofrecerse entre el 50 % y el 80 % de su precio original, dependiendo de su categoría y demanda.
Si el objetivo es concretar rápidamente la operación, un precio atractivo acompañado de información suficiente puede resultar más efectivo que mantener durante semanas un valor elevado.
3. Utiliza fotografías propias y brinda información completa
La presentación es uno de los elementos que puede influir en la decisión de un potencial comprador. Por ello, el especialista recomienda utilizar fotografías propias y de buena calidad.
Las imágenes reales permiten mostrar el estado actual del artículo y pueden generar mayor confianza que fotografías promocionales obtenidas de internet o imágenes creadas con inteligencia artificial.
La publicación también debería precisar datos como marca, dimensiones, antigüedad o tiempo de uso, estado de conservación, motivo de venta, precio, ubicación y modalidad de entrega.
4. Elige la red social o plataforma adecuada
No todos los productos necesariamente funcionan de la misma manera en cada plataforma. Elegir el canal dependerá del artículo y del público al que se busca llegar.
Facebook Marketplace es mencionado como una alternativa por su alcance y posibilidad de contactar con personas cercanas. Los grupos especializados de Facebook también pueden facilitar la búsqueda de compradores interesados en categorías concretas.
Instagram, por su parte, puede ser útil para artículos donde el componente visual tenga mayor importancia. También existen aplicaciones especializadas en la compraventa de productos de segunda mano.
5. Toma precauciones para evitar fraudes
La seguridad es especialmente importante al realizar transacciones entre particulares. Antes de entregar un producto, el vendedor debe comprobar directamente que el dinero haya ingresado a su cuenta.
No se deben compartir contraseñas bancarias, claves ni códigos de verificación. También es recomendable desconfiar de compradores que presionen para completar una operación de manera inusual.
Para las entregas presenciales, López recomienda elegir lugares públicos, iluminados y concurridos, preferentemente durante el día. Si se trata de un artículo de alto valor, acudir acompañado añade una medida de seguridad.
Conservar las conversaciones y comprobantes relacionados con la operación también puede ser útil ante eventuales controversias.
6. Convierte las ventas ocasionales en un ingreso adicional
Si las primeras experiencias resultan satisfactorias, la venta de artículos usados puede convertirse en una actividad complementaria para generar ingresos.
Para desarrollar esta actividad, el especialista recomienda fortalecer conocimientos sobre negociación, atención al cliente, fotografía de productos, marketing digital, fijación de precios y gestión de redes sociales.
La reputación también puede convertirse en un factor relevante. Una experiencia positiva, acompañada de buenas valoraciones o recomendaciones, puede generar mayor confianza entre futuros compradores.
Además del beneficio económico, la comercialización de objetos usados puede contribuir a la economía circular, al extender la vida útil de los productos antes de que sean descartados.





