El Perú ha registrado avances en alfabetización durante los últimos años, pero las brechas persisten entre la población adulta mayor, especialmente en las zonas rurales.
De acuerdo con información difundida por Fundación Dispurse, basada en los primeros resultados de los Censos Nacionales 2025 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 33,6% de los adultos mayores de 60 años de las zonas rurales no sabe leer ni escribir. Es decir, aproximadamente uno de cada tres.
La problemática cobra especial relevancia este 8 de setiembre, fecha en que se conmemora el Día Internacional de la Alfabetización, establecido por la UNESCO. En 2026, la celebración cumple 60 años y tiene como lema “Alfabetización para las personas, el planeta y la prosperidad”.
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Brecha de alfabetización se profundiza en zonas rurales
La diferencia entre áreas urbanas y rurales continúa siendo uno de los principales desafíos educativos del país.
Según las cifras difundidas por Dispurse, el analfabetismo alcanza el 11,5% en las zonas rurales, frente al 3,2% en las áreas urbanas.
La situación es aún más marcada entre los adultos mayores. Como referencia, la Encuesta Nacional de Hogares del INEI correspondiente al primer trimestre de 2026 estimó que el 35,7% de las personas de 60 años a más del área rural era analfabeta. A nivel nacional, la proporción fue de 15,6%.
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Millones de adultos no culminaron su educación básica
El reto no se limita a quienes no aprendieron a leer y escribir. Según los datos consignados en el comunicado, el 25,3% de los peruanos de 25 años a más tiene como máximo educación primaria, equivalente a alrededor de 5,2 millones de personas.
En las zonas rurales la brecha educativa histórica es todavía mayor. Datos previos del INEI muestran que el 44,6% de la población rural de 25 años a más había alcanzado como máximo el nivel primario.
“Los avances en alfabetización son importantes, pero no podemos interpretar que la tarea está terminada. Dentro de este problema también debemos mirar a nuestros adultos mayores y generar oportunidades para que puedan aprender, retomar sus estudios y desarrollar nuevas capacidades a lo largo de su vida”, señaló Ruth Anastacio, gerente de Operaciones de Dispurse en Perú.
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¿Cómo dar una segunda oportunidad educativa a los adultos mayores?
Para la organización, ampliar el acceso a procesos de alfabetización y educación básica puede ayudar a que las personas adultas mayores recuperen autonomía y participen de manera más activa en sus comunidades.
Esto implica acercar las oportunidades educativas a las zonas rurales y desarrollar alternativas que no dependan exclusivamente de la educación presencial tradicional.
Una de esas iniciativas es la desarrollada desde 2019 por Fundación Dispurse, en coordinación con Pensión 65, programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), y gobiernos locales.

Tablets y educación sin conexión a internet
El programa utiliza tablets con la plataforma FOCUS, una aplicación diseñada para permitir procesos de alfabetización sin necesidad de conexión permanente a internet.
Según Dispurse, la iniciativa ha alcanzado a 685 participantes en nueve regiones y 36 distritos del Perú.
El modelo busca que las personas adultas mayores puedan aprender dentro de sus propias comunidades, reduciendo barreras como distancia, conectividad y dificultad para acceder a centros educativos.
Alfabetización a cualquier edad
La UNESCO recuerda que la alfabetización es un derecho fundamental y una herramienta para ampliar la inclusión y las oportunidades de desarrollo. La organización conmemora este 2026 el 60.º aniversario del Día Internacional de la Alfabetización.
En el caso peruano, el desafío pasa no solo por disminuir las tasas de analfabetismo, sino también por garantizar que quienes no pudieron completar su educación durante la niñez o juventud tengan oportunidades para retomarla.
Para los adultos mayores de las zonas rurales, acceder al aprendizaje puede representar una segunda oportunidad para desenvolverse con mayor independencia, gestionar trámites, utilizar servicios y participar activamente en sus comunidades.





