Fumar de manera ocasional no está exento de riesgos para la salud. Especialistas alertan que incluso el consumo esporádico de cigarrillos puede incrementar significativamente la probabilidad de desarrollar cáncer y otras enfermedades crónicas.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, más de siete millones de personas fallecen cada año a causa del tabaquismo. En el Perú, además, se reportan cerca de 3.000 nuevos casos de cáncer de pulmón anualmente, de acuerdo con cifras de GLOBOCAN 2022.
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El mito del “fumador social”
Durante años se ha extendido la idea de que fumar únicamente en reuniones sociales o de forma esporádica representa un riesgo menor.
Sin embargo, investigaciones internacionales han demostrado que incluso quienes consumen menos de un cigarrillo al día presentan una probabilidad considerablemente mayor de desarrollar enfermedades asociadas al tabaco.
Estudios de cohorte publicados en la revista científica JAMA Internal Medicine, citados por especialistas, indican que los fumadores de baja intensidad pueden multiplicar por nueve su riesgo de morir por cáncer de pulmón en comparación con quienes nunca han fumado.
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El riesgo no se limita a los pulmones
Aunque el cáncer de pulmón es una de las enfermedades más relacionadas con el tabaquismo, los efectos del tabaco abarcan múltiples órganos del cuerpo.
De acuerdo con la Sociedad Americana contra el Cáncer, el consumo de tabaco está vinculado al desarrollo de tumores en:
- Boca.
- Garganta.
- Laringe.
- Esófago.
- Páncreas.
- Riñón.
- Vejiga.
- Colon.
- Cuello uterino.
Además, durante la combustión del cigarrillo se liberan más de 7.000 sustancias químicas, de las cuales al menos 70 han sido identificadas como cancerígenas.
Entre ellas figuran compuestos como arsénico, benceno, formaldehído y alquitrán.
Los vapeadores tampoco están libres de riesgos
Los especialistas advierten que el riesgo tampoco desaparece cuando el consumo se realiza a través de cigarrillos electrónicos o vapeadores.
Según la Sociedad Americana contra el Cáncer, estos dispositivos contienen nicotina y otros componentes potencialmente dañinos para los pulmones, el corazón y el sistema vascular.
La percepción de que los vapeadores son una alternativa completamente segura puede generar una falsa sensación de protección y retrasar la adopción de medidas preventivas.
La importancia de la detección temprana
El doctor Otto Mora señaló que no existe una dosis segura cuando se trata de exposición a sustancias cancerígenas.
“Existe una tendencia peligrosa a normalizar el consumo ligero. La evidencia clínica demuestra que las personas que fuman pocos cigarrillos al día presentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar neoplasias a lo largo de su vida en comparación con los no fumadores”, indicó.
El especialista recordó que, según GLOBOCAN 2022, en el Perú se registran más de 72 mil nuevos casos de cáncer y cerca de 36 mil fallecimientos al año asociados a esta enfermedad.
Chequeos periódicos y prevención
Los expertos coinciden en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir el impacto del cáncer.
La realización de controles médicos periódicos, el abandono del tabaquismo y la adopción de hábitos saludables permiten detectar oportunamente posibles enfermedades y mejorar las probabilidades de éxito de los tratamientos.
Asimismo, destacan que el diagnóstico en etapas tempranas amplía las opciones terapéuticas y mejora el pronóstico de los pacientes.





