Jorge Kishimoto, considerado como el más grande investigador y coleccionista de César Vallejo en todo el mundo, recientemente visitó Trujillo para participar en el “IV Encuentro Internacional Vallejiano: Espergesia 2026”, con la ponencia: César vallejo y el periodismo de su tiempo. Respondió la siguiente entrevista:
¿Cuál sería la experiencia de Vallejo y la modernidad europea?
La llegada de Vallejo a París en 1923 marcó un punto de inflexión en su trayectoria intelectual. La capital francesa era entonces uno de los principales centros culturales del mundo y un punto de encuentro para artistas, escritores e intelectuales. Desde allí, Vallejo comenzó a enviar crónicas a publicaciones latinoamericanos, entre ellas Mundial y Variedades. En estos textos observó fenómenos característicos de la modernidad urbana: el auge del cine, la expansión de los medios de comunicación y las nuevas corrientes artísticas. Estas observaciones muestran cómo el escritor peruano percibía la modernidad no solo como un fenómeno tecnológico, sino como una transformación profunda de la sensibilidad cultural.
¿Cómo identificar al Vallejo cronista cultural y las vanguardias?
Durante su estancia europea, Vallejo mantuvo contacto con diversos círculos intelectuales vinculados a las vanguardias artísticas. El ambiente cultural de París estaba marcado por movimientos como el surrealismo, el futurismo y el dadaísmo. Aunque Vallejo nunca se adscribió plenamente a ninguna de estas corrientes, sus crónicas evidencian un diálogo constante con ellas. En sus textos periodísticos reflexiona sobre los cambios en la literatura, el arte y el cine, mostrando una postura simultáneamente curiosa y crítica. Vallejo percibía que las vanguardias expresaban una ruptura necesaria con el pasado, pero también advertía el riesgo de que la experimentación formal se desvinculara de la realidad social. Esta tensión entre innovación estética y compromiso humano sería una constante en su obra posterior.
¿Y sobre la política y conciencia social?
En estos escritos Vallejo expresa una esperanza en la posibilidad de construir una sociedad más justa, aunque su mirada no carece de matices críticos. La escritura de Vallejo se caracteriza por una “profunda conciencia de la historicidad de la experiencia humana” (así indicó Cornejo Polar, 1994). En este sentido, sus crónicas no deben leerse únicamente como piezas periodísticas circunstanciales, sino como intervenciones intelectuales que registran y analizan los procesos culturales y políticos de su tiempo. Desde esta perspectiva, su escritura periodística no es simplemente un comentario político, sino una reflexión sobre la relación entre modernidad y justicia social.
¿Cómo entendió el compromiso del intelectual?
El momento culminante del compromiso político de Vallejo se produjo durante la Guerra Civil Española. El conflicto español movilizó a numerosos intelectuales europeos y latinoamericanos, quienes lo interpretaron como un enfrentamiento entre democracia y fascismo. Vallejo participó activamente en actos de apoyo a la República y escribió una de sus obras más intensas: “España, aparta de mí este cáliz”. En el poema “Masa”, uno de los más conocidos del libro, Vallejo escribe: “Entonces, todos los hombres de la tierra / le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; / incorporóse lentamente, / abrazó al primer hombre; echose a andar…”. Este fragmento revela una concepción profundamente humanista de la historia: la solidaridad colectiva aparece como la única fuerza capaz de vencer la muerte y la violencia. En estos poemas el testimonio histórico se fusiona con la expresión lírica, dando lugar a una forma de escritura que algunos críticos han definido como poesía de solidaridad humana. Como observa José Carlos Mariátegui, la literatura latinoamericana del siglo XX no puede entenderse sin considerar su relación con los grandes conflictos históricos. En el caso de Vallejo, esta relación se manifiesta en una escritura que busca transformar el dolor histórico en conciencia ética.
¿Cuál era el enfoque sobre la Modernidad y el humanismo que tenía el poeta Vallejo?
Una de las características más singulares de Vallejo como cronista es su permanente preocupación por el destino del ser humano en la modernidad. Frente al entusiasmo tecnológico del siglo XX, Vallejo plantea interrogantes fundamentales: ¿puede el progreso material garantizar la justicia social?, ¿qué lugar ocupa el individuo en las grandes transformaciones históricas?, ¿cómo preservar la dignidad humana en un mundo marcado por la desigualdad y la guerra? Estas preguntas atraviesan tanto sus crónicas periodísticas como su obra literaria. Considerar a César Vallejo como cronista de su tiempo permite ampliar nuestra comprensión de su obra. Más allá de su extraordinaria innovación poética, Vallejo fue un observador agudo de los procesos culturales y políticos de su época. Sus crónicas registran el impacto de la modernidad europea, las tensiones ideológicas del período de entreguerras y las esperanzas de transformación social. En este sentido, Vallejo no solo escribió sobre su tiempo: lo interpretó críticamente. Su obra nos recuerda que la literatura puede ser, al mismo tiempo, experimentación estética, conciencia histórica y compromiso ético.
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