El especialista en Salud Pública, Julio Barrena, informó que en la región Piura hasta la semana 17 (al 2 de mayo) se han notificado 436 casos de leptospirosis (215.8% de los casos del mismo periodo 2025), 6 defunciones confirmadas (en todo el 2023 se notificó una defunción y una en todo el 2025, los años 2022 y 2024 sin defunciones) y 102 hospitalizaciones (566.7% del mismo periodo 2025).
Explicó que la tendencia de los casos de leptospirosis está en incremento. “Superaron los 20 casos por semana desde la semana 11-2026, más de 30 casos por semana desde la semana 12-2026, más de 60 casos por semana desde la semana 14-2026 y más de 100 casos por semana desde la semana 16-2026”, dijo.
VER MÁS: Piura reporta 10 casos del virus CoxsackieLos distritos con mayor número de casos son: Sullana (153) y Morropón (95). Las 6 defunciones por leptospirosis están distribuidas en 6 distritos: Morropón (1), Castilla (1), La Arena (1), Sechura (1), Sullana (1) y Marcavelica (1).
Barrena Dioses agregó que el 81.2% de los casos de leptospirosis de Piura están en 2 provincias: Sullana (196 casos) y Morropón (158). Las provincias con mayor incidencia (casos por 100 mil habitantes) son: Morropón (92.32) y Sullana (50.5).
LE PUEDE INTERESAR: Neumonía cobra la vida de 75 personas en PiuraEl especialista precisó que la Alerta Epidemiológica N° 004-2026 emitida por el CDC-MINSA el 20 de marzo de 2026 ante el incremento del riesgo de leptospirosis asociado a lluvias intensas, recomienda que la población debe adoptar diversas prácticas para disminuir el riesgo de enferma.
“Se debe evitar el contacto con aguas estancadas, lodo, superficies inundadas potencialmente contaminadas como ríos o lagunas, no caminar descalzo en zonas inundadas, utilizar equipos de protección personal de manera adecuada, como botas y guantes durante actividades de limpieza, agricultura o contacto con agua estancada”, manifestó Barrena.
TAMBIÉN PUEDE LEER: La pesca en Piura enfrenta riesgos por riesgos climáticos y aumento del petróleoSubrayó que se debe cubrir heridas o lesiones en la piel antes de la exposición a agua o suelo contaminado, además de consumir agua segura, ya sea hervida o tratada, lavar los alimentos y protegerlos del contacto con roedores, mantener la vivienda limpia, sin acumulación de basura que favorezcan la aparición de roedores.
“Mantener una higiene personal adecuada a través del lavado de manos con agua y jabón después de exposición a agua o suelo contaminado, acudir de inmediato al establecimiento de salud ante la presencia de fiebre u otros síntomas compatibles con la enfermedad y evitar la automedicación”, finalizó Barrena.





