Con 95 votos a favor, el Pleno del Congreso aprobó por unanimidad el dictamen de la denominada “Ley silla”, una propuesta impulsada por la congresista María del Carmen Alva que busca resguardar la salud y la integridad física de los trabajadores cuyas funciones les exigen permanecer de pie durante largos periodos.
Tras su aprobación, la iniciativa fue exonerada de una segunda votación a pedido del presidente de la Comisión de Trabajo, Alex Paredes. Luego, el documento fue suscrito por el titular del Congreso, Fernando Rospigliosi, por lo que quedó expedito para ser remitido al Poder Ejecutivo, que deberá decidir si la promulga o presenta observaciones.
El dictamen establece que obligar a los trabajadores a desempeñar sus funciones de pie durante tiempos prolongados y sin pausas constituye una vulneración a su dignidad laboral.
También se precisa que esta práctica será considerada una condición abusiva de trabajo.
La ley también señala que existe hostilidad laboral cuando se obliga a un empleado a permanecer de pie por periodos continuos iguales o mayores a tres horas al día.





