La piel de los recién nacidos presenta diferencias estructurales y funcionales respecto de la de los adultos. Estudios científicos señalan que su epidermis puede ser hasta 20% más delgada y el estrato córneo —la capa más externa— hasta 30% más fino, además de presentar una barrera cutánea que continúa madurando durante los primeros meses de vida.
Estas características hacen que la piel infantil sea más susceptible a factores externos y explican por qué la higiene, el baño, la ropa y el cuidado de la zona del pañal requieren especial atención.
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En Perú, el Seguro Social de Salud (EsSalud) ha advertido que durante los periodos de calor el exceso de abrigo puede incrementar la sudoración y favorecer la aparición de sarpullido en bebés. Entre sus recomendaciones figuran mantener al menor fresco, utilizar ropa ligera de algodón y evitar la exposición directa al sol.
“Muchas veces los padres empiezan a preocuparse cuando ya aparece enrojecimiento o irritación. Sin embargo, el cuidado debe comenzar antes: mantener la piel limpia y seca, reducir la fricción y proteger la barrera de la piel son medidas sencillas que pueden incorporarse en cada cambio de pañal”, señala la Dra. Rossy Farro, pediatra y embajadora de Bepanthen Baby, de acuerdo con información proporcionada por la marca.
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Seis errores frecuentes en el cuidado de la piel del bebé
1. Prolongar demasiado los baños
Los baños extensos o el uso excesivo de limpiadores pueden contribuir a resecar la piel. La Academia Americana de Dermatología (AAD) recomienda para los recién nacidos agua tibia, productos suaves y sin fragancia, además de reducir la frecuencia del baño cuando la piel se encuentra seca.
2. Utilizar productos perfumados o irritantes
La recomendación dermatológica es priorizar limpiadores y productos formulados para piel sensible, especialmente aquellos sin fragancias. Los perfumes y otros componentes pueden actuar como irritantes en niños susceptibles.
3. Abrigar demasiado al bebé
En días de altas temperaturas, demasiadas capas de ropa pueden aumentar la sudoración y mantener húmedos los pliegues de la piel.
EsSalud recomienda prendas ligeras, especialmente de algodón, para reducir la aparición de sarpullido asociado al calor.
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Pañal, humedad y cuidado preventivo
4. Demorar el cambio de pañal
Mantener limpia y seca la zona del pañal ayuda a reducir el tiempo durante el cual la piel permanece expuesta a humedad y residuos. La higiene debe realizarse de manera suave, evitando frotar innecesariamente la piel.
La AAD recomienda que el área del pañal sea limpiada cuidadosamente en cada cambio y que los productos utilizados sobre la piel infantil sean suaves y sin fragancias.
5. Esperar a que aparezca una irritación para cuidar la piel
El cuidado de la barrera cutánea no tiene que comenzar cuando surge el enrojecimiento. La hidratación puede incorporarse a la rutina después del baño cuando la piel lo necesite, utilizando productos apropiados para bebés.
La AAD aconseja emplear hidratantes sin fragancias para la piel infantil seca y aplicarlos después del baño.
Bepanthen Baby señala que algunas de sus formulaciones incluyen provitamina B5 y otros ingredientes destinados al cuidado de la zona del pañal. La elección de cualquier producto debe considerar la edad del bebé, las indicaciones de uso y, ante problemas persistentes de piel, la recomendación del pediatra.
6. Restar importancia a lesiones que persisten
Los sarpullidos relacionados con calor suelen aparecer en áreas como cuello, pecho, espalda y pliegues, según información de EsSalud. Si el enrojecimiento persiste, se extiende o se acompaña de lesiones, malestar importante u otros síntomas, corresponde una evaluación médica.
¿Cómo proteger al bebé durante los días de calor?
Entre las medidas prácticas están utilizar prendas ligeras y transpirables, evitar el exceso de abrigo, mantener la piel limpia y seca y reducir la exposición directa al sol.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda mantener a los bebés menores de 12 meses a la sombra y utilizar prendas que protejan la piel de la radiación ultravioleta. EsSalud también recomienda evitar la exposición solar directa del recién nacido.
Los padres deben observar especialmente los pliegues del cuello, brazos y piernas, así como la zona cubierta por el pañal, donde la humedad y la fricción pueden mantenerse durante periodos prolongados.
Cuidado de la piel de la madre durante la lactancia
Durante la lactancia, la piel del pezón puede estar sometida a fricción frecuente. La Dra. Farro sostiene que mantener la zona hidratada y protegida puede formar parte del cuidado cotidiano de la madre.
Según información proporcionada por Bepanthen, existen formulaciones con lanolina y provitamina B5 destinadas al cuidado de esta zona durante la lactancia. En caso de dolor intenso, heridas persistentes, sangrado, signos de infección o dificultades durante las tomas, la madre debe consultar con un profesional de salud.
“Hablar de cuidado durante los primeros meses implica mirar tanto al bebé como a la madre. Son etapas en las que la piel enfrenta nuevas condiciones y donde incorporar hábitos sencillos de hidratación y protección puede ayudar a mantenerla saludable”, señala Farro.
El cuidado preventivo de la piel del bebé se basa principalmente en prácticas sencillas: higiene suave, control de la humedad, ropa adecuada para la temperatura y observación de cualquier cambio que requiera evaluación profesional.





