Comprar un smartphone no siempre termina con el precio que aparece en la etiqueta. Dependiendo del modelo, el usuario puede necesitar adquirir posteriormente un cargador compatible, una funda, un protector de pantalla, audífonos u otros accesorios.
Este punto adquiere especial relevancia en 2026 debido al aumento del costo de algunos componentes utilizados por los fabricantes.
Lee: 5G en Perú: 7 aspectos que debes revisar antes de elegir un operador
TrendForce informó que, para un teléfono convencional con 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, la memoria representaba históricamente alrededor del 10%-15% del costo de materiales del dispositivo, pero esa participación aumentó hasta 30%-40% en el primer trimestre de 2026.
La consultora atribuye esa presión principalmente al encarecimiento de las memorias DRAM y NAND y advierte que algunas marcas pueden trasladar parte del incremento a los precios finales o ajustar las especificaciones de sus equipos.
Lee: Cinco señales de que el internet de tu hogar no soporta todos tus dispositivos
1. Revisar qué viene realmente dentro de la caja
Dos teléfonos con un precio similar pueden representar desembolsos distintos después de la compra.
Un modelo puede incluir cargador, cable y funda, mientras que otro puede incorporar únicamente el equipo y un cable. En ese caso, el usuario tendrá que sumar el precio de los accesorios faltantes para realizar una comparación equivalente.
Eduardo Martos, country manager de Infinix Perú, recomienda calcular el gasto de forma simple:
Precio del celular + accesorios que será necesario comprar = costo inicial real.
Antes de elegir, conviene revisar específicamente:
- cargador;
- cable;
- funda;
- protector de pantalla;
- audífonos, si son necesarios;
- adaptadores o accesorios propietarios.
La composición de la caja puede variar incluso entre versiones del mismo teléfono y según el mercado, por lo que debe verificarse en la ficha comercial específica.
Lee: Estafas con tarjetas: 5 fraudes que pueden robarte dinero sin tener tu plástico
2. La carga rápida puede requerir un cargador adicional
Una especificación de carga de 45 W, 67 W, 90 W o más indica la potencia máxima que admite un dispositivo bajo determinadas condiciones, pero no significa necesariamente que el comprador pueda utilizarla desde el primer momento.
Para alcanzar las velocidades anunciadas se necesita un cargador y cable compatibles con el protocolo y la potencia requeridos por el teléfono.
Por eso, antes de comprar conviene comprobar tres datos:
- potencia máxima que admite el smartphone;
- potencia y estándar del adaptador incluido;
- precio de un cargador compatible si no está dentro de la caja.
También debe tenerse en cuenta que la velocidad máxima anunciada suele depender de factores como temperatura, nivel de batería y condiciones de uso.
3. El uso previsto también cambia el costo final
El gasto total depende de para qué se utilizará el dispositivo.
Para un usuario cotidiano, una funda y un protector pueden ser suficientes. Pero necesidades más específicas pueden exigir accesorios adicionales.
- Uso cotidiano: funda, protector y, si no viene incluido, cargador.
- Gaming: refrigeración adicional, audífonos, controles, cargador o accesorios de juego.
- Creación de contenido: trípode, micrófono, iluminación y soluciones de almacenamiento.
Esto significa que dos teléfonos con el mismo precio pueden terminar requiriendo presupuestos diferentes dependiendo del uso.
“Dos smartphones pueden tener precios similares y, sin embargo, representar inversiones distintas una vez que se consideran los accesorios necesarios para el uso que cada persona quiere darle”, señala Martos.
Un ejemplo de teléfono que incluye accesorios gaming
Algunos fabricantes utilizan los accesorios incluidos como parte de su propuesta comercial.
En Perú, el Infinix GT 50 Pro se comercializa con un paquete que incluye cargador USB de 45 W, cable USB-C, MagCase y MagCharge Cooler 2.0, además de la herramienta para la tarjeta SIM y documentación.
Este tipo de configuración puede reducir el número de accesorios que el comprador necesita adquirir posteriormente si pretende utilizar el equipo para videojuegos.
Sin embargo, la conveniencia económica debe compararse con otras variables como precio del teléfono, características, garantía, soporte, durabilidad y necesidades reales del usuario.
La memoria está encareciendo los smartphones en 2026
El aumento del costo de memorias no es solo una proyección para comienzos del año.
TrendForce informó en mayo que los precios contractuales de determinadas memorias móviles LPDDR registraron fuertes incrementos trimestrales y continuaron aumentando la presión sobre los fabricantes de teléfonos.
En agosto, la consultora calculó además que la memoria ya representaba aproximadamente 34% del costo de materiales de un iPhone Pro de 256 GB durante el tercer trimestre de 2026, frente a alrededor de 10% un año antes.
Esto no significa que todos los teléfonos vayan a subir de precio en la misma proporción. Cada fabricante puede absorber parte del incremento, modificar configuraciones, ajustar márgenes o trasladar los costos al consumidor.
Qué revisar antes de comparar dos celulares
Más allá del precio anunciado, resulta útil elaborar una lista con todo lo necesario para utilizar el equipo según las propias necesidades.
Por ejemplo:
Teléfono A
- precio del equipo;
- cargador adicional;
- funda;
- protector;
- accesorio para gaming.
Teléfono B
- precio del equipo;
- cargador incluido;
- funda incluida;
- sin accesorios adicionales necesarios.
Solo después de sumar estos componentes puede compararse de forma más completa el costo inicial de ambas alternativas.
“Más que elegir únicamente por el precio inicial, se trata de identificar qué experiencia buscamos y cuánto será necesario invertir para conseguirla”, señala Martos.





