Con la presente entrega nos adherimos con especial identificación a la celebración del Día del Trabajo en nuestra patria, de donde se proyecta nuestra identificación con espacios humanos, laborales y proletarios en los demás pueblos.
JULIÁN HUANAY, PRIMER OBRERO NARRADOR
Cada vez gana mayor espesor, valor y consistencia la producción narrativa de Julián Huanay, obrero, autor de la primera novela escrita por un obrero, plasmada precisamente en la fresca y hermosa historia de “El retoño”, que, en lo fundamental, sigue las vicisitudes de un pequeño que, ante el mundo limitado de su comunidad, dirige su mirada y expectativas en la ciudad de Lima, donde atraviesa una serie de peripecias como niño provinciano en busca de construir su futuro.
LUIS CABOS YÉPEZ Y EL MARXISMO EN “EL TUNGSTENO”
En 1986, Luis Cabos Yépez, quien ejercía la docencia en la Universidad Nacional de Trujillo, publicó el breve pero denso y esclarecedor ensayo “Las ideas marxistas de Vallejo en El tungsteno”, en cuyas “Palabras liminares” expresó:
“El tungsteno” se inscribe en la segunda etapa vallejiana. Época en que su militancia política es declaradamente comunista. Por eso, en esta obra, no solo se advierte una novelación de la realidad, sino también un medio de adoctrinamiento ideológiico.
Precisamente, para demostrar cómo Vallejo ha desarrollado sus ideas marxistas en “El tungsteno” y cómo ha hecho docencia política con ella, hemos realizado el presente trabajo”.
A continuación desarrolla su pensamiento a través de tres breves capítulos: La circunstancia histórica en que se escribió El tungsteno; El pensamiento estético-político de César Vallejo; El tungsteno: aplicación de las ideas marxistas de Vallejo.
El ensayo, más bien breve, se cierra con estas conclusiones: en la vida de César Vallejo hay dos etapas bien diferenciadas correspondientes a su idealismo hasta 1928 y su marxismo, desde esa fecha hasta su muerte; la etapa materialista del poeta se define con su primer viaje a Rusia (1928) y su integración a la Célula del Partido Socialista del Perú, en París; en su ensayo “El arte y la revolución” se sintetiza el pensamiento estético-político del poeta; y en “El tungsteno”, escrito en España, se plasman las concepciones marxistas vallejianas.
TRUJILLO Y LAREDO EN “LÁZARO” DE CIRO ALEGRÍA
Superada la información de que Ciro Alegría se limitó a sus tres novelas indigenistas tradicionales, hecho que no es verdad, puesto que su inspiración narrativa comprende también otros títulos, una de ellas, “Lázaro”, es precisamente una novela proletaria ambientada en Trujillo (Ciudad Almagro en la narración) y también en Laredo.
Según Dora Varona, esposa de nuestro ilustre narrador, la novela la escribió en Cuba en 1953. Los hechos se ambientan en Trujillo, y su eje narrativo ya no es la problemática del indio, sino la vida de las razas y clases sociales del Perú. Entonces, desde Remigio Garmendia, líder obrero que encabeza una huelga de un mes; Anselmo Valdivia, joven revolucionario en el que se reconoce al propio narrador; pasando por el Primero Chamorro, típico criollo, hasta el japonés Tanaka, inmigrante oriental que abre una tienda en el pueblo, la novela nos presenta una serie de personajes que, conservando la coherencia argumental de la narración, retrata acertadamente la coherencia argumental, de manera que se retrata fielmente el complejo corazón del Perú de la época
El tema general de la mencionada novela centra su núcleo narrativo en las luchas obreras y sindicales, bajo el tono trágico de la mordaza y represión del gobierno de la época. Entonces, según el argumento narrativo, Ciro Alegría crea el ambiente de la sublevación laboral y popular.
LAS PALABRAS DE CIRO
En efecto, sobre el tema central y los propósitos de la novela, el propio Ciro inicia su novela con una declaración testimonial bajo el ilustrativo y orientación del título “Comenzando a contar:Esta es una historia que se desarrolla en el Perú pero, con ligeras variantes, podría tener lugar en la mayoría de países de nuestra América.
Esta es una historia de la revolución del pueblo que se extiende desde Río Grande a Magallanes, en un momento de su lucha cuatro veces centenaria al avanzar por un camino ensangrentado.
Esta es una historia americana del fuerte y el débil, del amor y el odio, de la violencia y la esperanza, de la agonía de existir al azar, de la injusticia de la justicia, del abatimiento y la resurrección, de la muerte y de la vida”.
- VEER AQUÍ: “Sultán” de Sánchez Vega ahora en inglés
“VOLCÁN DE VIENTO”: OTRA NOVELA DE MINERÍA
En la fecunda producción narrativa de Roberto Rosario Vidal, exfuncionario de empresas mineras en varias partes del país, adquiere su propio valor otra novela, también ambientada en Quiruvilca: “Volcán de viento” que, estrictamente, no refleja una lucha reivindicativa, sino una narración que se desarrolla en un argumento de lacerante actualidad, con escenas de heroísmo, amor, traición y muerte; sin embargo, el mensaje no es pesimista, sino que, al final de los socavones mineros, se vislumbran derroteros para afianzar el liderazgo del Perú como país minero.
El relato parte de la extraña muerte de dos trabajadores mineros, lo que determina la paralización de labores, así como el secuestro de varios profesionales y funcionarios.
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