En una coyuntura en la que diversas y cada vez más voces exigen la destitución del presidente José Jerí Oré, por sus reuniones con el empresario chino Zhihua Yang, son dos los caminos que se plantean para conseguir tal objetivo: la moción de censura y la moción de vacancia, alternativas que han originado, incluso, un debate entre especialistas y personajes políticos. Sin embargo, juristas consultados por Correo aseguran que el segundo camino es el correcto en este caso.
La censura apunta a remover al actual jefe de Estado como titular del Parlamento, cargo que le permitió suceder constitucionalmente a Dina Boluarte cuando fue vacada. Quienes la respaldan, como el ex oficial mayor José Cevasco, afirman que si tal figura se aplica sobre Jerí Oré, este dejaría de ser presidente del Legislativo y, “por defecto”, también mandatario.
CAMBIO DE HÁBITO
En diálogo con este diario, sin embargo, el constitucionalista Enrique Ghersi sostuvo que lo que corresponde es la vacancia, pues José Jerí ya no es presidente del Congreso, sino del Ejecutivo.
“Desde que ha jurado como presidente, a Jerí le asisten las inmunidades y privilegios de la Presidencia”, resaltó.
Ghersi refirió que la opción de la censura sería una carta que impulsan quienes estiman que no se cuentan con los votos de 87 parlamentarios –el mínimo necesario– para aprobar una vacancia.
Agregó que probablemente Jerí termine en prisión por sus reuniones con Zhihua Yang, pero que sería muy grave removerlo mediante una censura. Incluso, adelantó que el Tribunal Constitucional (TC) lo revertiría.
Similar fue la opinión del exministro de Justicia Víctor García Toma, quien aseguró que técnicamente lo que procede es la vacancia presidencial, pues se trata de una valla impuesta para “resguardar la institución presidencial”.
Añadió que si bien las reuniones de Jeri son bochornosas, no apoya su destitución a tan poco tiempo de las elecciones.





